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21 diciembre 2010

El Arca de la Corrección Política.

En mayo de 1896, durante los festejos de la coronación de Nicolás II, cuando la muchedumbre se agolpaba en el campamento de Jodinka, los entablados que cubrían el foso se hundieron con el peso de los asistentes y más de dos mil personas perecieron asfixiadas o aplastadas. Para minimizar el desastre, los allegados al nuevo Emperador le aconsejaron que esa noche asistiera, como estaba anunciado, al baile de la Embajada francesa. Pero muchos de los asistentes interpretaron esta decisión como una muestra de insensibilidad para con las víctimas de Jodinka. "El Zar y su esposa -se decía- han bailado sobre los cadáveres". 
Henry Troyat
Rasputín, Rusia entre Dios y el Diablo

Se viven tiempos de corrección política. Es una corrección fruto del miedo -del miedo escénico- y de relojear todo el tiempo si algo mide/no mide, de disimular la bosta mezclándola con concentrados dulzones y avainillados para que no la descubran. Se convierte el discurso en una serie de lugares comunes, bien avenidos, digeribles para el delicado estómago (por resfriado, será) del amplio centro del espectro y se elije ofender poco a alguno de los dos extremos.

Por supuesto, la sociedad es tilinga desde siempre y juzga lo que sucede con parámetros volubles e incoherentes, dignos del pudor de maestras pueblerinas o de marineros eslavos que no vieron tierra en meses, según sople el viento. Adivinar sus veleidades es más difícil que encontrar un empresario con conciencia social. 
Hay que ser correcto políticamente pero ocultarlo, parecer insultado, aplomado, o sereno; decir grandes obviedades con ironía, vehemencia, oratoria o simples palabras llanas, según corresponda o sea el personaje que haya que jugar. Nuestros asesores nos dirán, como al Zar Nicolás, si es conveniente ir a bailar a la Embajada y fingir que nunca existió una tarima mal puesta. Los asesores intentarán camuflarnos, si la manada está asustada, nos dirán: "Gritá '¡Lobo, Lobo!'". Si sos el lobo, ponete la piel de alguna oveja que te hayas comido, pero no muestres las orejas ni -mucho menos- los dientes.
La fauna de usurpadores de la corrección política que juegan a furiosos de a ratos, se mueren en la orilla o muerden sus propias lenguas es diversa:
  • La abeja que zumba pero perdió el aguijón hace años: Por más que Carrió denuncie el delito más flagrante, su penetrante buzz es más molesto por su propia inconsecuencia posterior (algo que a ella parece no molestarle en absoluto) que por los latrocinios que en el erario pueda producir un funcionario u otro; banaliza todo lo que menciona y lo vuelve parte de un corpus cuyo basamento es una angustia por votos y peso político patológicos. Termina convirtiendo cosas realmente serias e importantes para cualquier Nación en una serie de advocaciones metafísicas que se olvidan tan rápido como se diluye el incienso en una ventolera. 
  • El perro que ladra, ladra y ladra: en el partido gobernante -y quizá el caso más obvio-, Aníbal Fernández es incapaz de relacionar sus dichos (las "anibaladas") con el hecho de que es parte del partido en el poder, y como tal obligado a operar sobre las dificultades y no a ladrarles como si viera pasar la vida a través de una cerca.
  • El gusano que te pudre todo: subirse a una plataforma, al calor de los reflectores (figurados o literales) y decir lo que se tiene realmente ganas de decir -sin eufemismos, alusiones, rodeos y fintas semánticas- después de tanto gallito berreta, parece cosa de valientes, pero no siempre es así. El valor es algo que se tiene íntegramente: ser un jetón insolidario, xenófobo, racista y cruel, por más que seas el portavoz de tus compañeros de clase, es de cobardes y miedosos. Ya sabemos por quién digo esto. No hace falta que lo nombre, porque hay cosas que prefiero no nombrar "por decoro y para que se sepa".
  • Los cobayos bienpensantes: las últimas grandes víctimas de la corrección política; los que apoyaron el reciente Matrimonio Universal y son pseudoprogres. Cuando pasean por la calle con sus hijos y ven a una pareja gay demostrándose afecto con un beso, de la mano o abrazados, prefieren dar media vuelta y evitarse el contagiar a sus retoños de libertad sexual manifiesta.
  • Las estúpidas zarigüeyas: de los tontos en lugares inconvenientes podemos hablar horas, la corrección política se llevó a varios a la tumba ídem -pensemos en toda la Alianza- pero sobre todo pensemos en Cobos, diplomado en Incómodo Insufrible, preso de su propia pusilanimidad, diciendo: "mi voto no es positivo" (y tratando de convertir un resultado binario en un tercer estado lógico inexistente).
  • Los caranchos que siempre están: El periodismo argentino, esa profesión que prefirió dejar su controvertido oficio para devenir en una especie de Academia de la Corrección Política, canonizando a los mártires de La Operación de Prensa y a los santos de la Desinformación. Si Perfil, La Nación y Clarín hubiesen existido en la Rusia del Zar Nicolás -y de hacer lo que hacen en estos tiempos- no hubiera sufrido una Revolución. La autocracia hubiera existido mil años más: tanto bombardearían al pueblo ruso con noticias apocalípticas, actualizaciones contradictorias y repetitivas, sin chequeo de fuentes (o ignorándolas) que los pobres mujiks ya no sabrían si fueron 20, 2.000 o 20.000 los muertos de Jodinka. Perfil hablaría de las carteras de Alexandra, La Nación de la urgencia de abrir las fronteras al dinero occidental y Clarín informaría que las revueltas se suceden en todo el Imperio, desde hace cincuenta años, sin cesar, sin cesar.
Nuestros representantes hoy bailan sobre miles de cadáveres, pero nosotros miramos Tinelli (ahora Gran Hermano, por amor de Dios), votamos a Pino Solanas y participamos del prende y apaga de esta noche, en Caballito. 
Nuestros nobles pueden ir tranquilos a la Embajada (de Estados Unidos, últimamente) sin problemas.
Aquí no habrá revolución ni en cien mil años.

27 enero 2010

Como hace calor, un poco de lectura fría.

En el área de marketing de Gebiet estamos pensando en usted, estimado lector. Nuestros académicos asociados estudian el comportamiento de los lectores de este blog y tabulan ingentes cantidades de datos con los hábitos de lectura de los visitantes, intentando definir el perfil del lector promedio.
El viernes ppdo. tuvimos un seminario con las conclusiones a estos seguimientos. Según los sesudos análisis de estos profesores, me leen personas que
  1. al menos una vez han sentido un gran amor.
  2. fueron engañados en su buena fe, recibiendo frío interés a cambio de genuino afecto.
  3. por lo general prestan especial atención al bienestar de sus seres queridos, al punto de sacrificar a veces el propio.
  4. sienten, cuando el ruido del día acaba, algún remordimiento por viejos actos que si bien no fueron concebidos con ese fin, lastimaron de alguna manera a inocentes o seres queridos.
  5. han sido infieles o han sentido la necesidad de serlo.
  6. son esencialmente buenas pero que quisieran dejar de sentir la presión serlo todo el tiempo.
  7. se descubren recordando con cariño a los que dejaron atrás, sean mascotas, novios o amigos.
  8. se sienten algo frustradas por los obstáculos encontrados en el camino de las cosas sencillas, viendo a tantos tomar atajos para obtener frivolidad o acumular bienes.
  9. tienen oscuros secretos que desearían poder confesar alguna vez.
  10. sienten que no siempre son bien comprendidas sus acciones o sus motivos, teniendo grandes dificultades para explicarlos.
Por supuesto, al terminar la exposición despedí a todos esos farsantes. Trucos de feria a mí, psé. Yo sé quién me lee. Me han dicho (ellos mismos) que me lee gente que
  1. prefiere el reader, féisbuc o servicios similares a bloguear a la antigua (yo hago lo mismo).
  2. soporta el largo y ancho de los posts y decide que contradecirme es como querer apagar el Sol con una escupida.
  3. soporta el largo y ancho de los posts y decide que piensa lo mismo que yo pero menos enrevesado.
  4. me deja para cuando tenga tiempo para leer y que, como sabe que este blog tiene menos interacción que el tipo de "La escafrandra y la mariposa", pueden pasar semanas sin otra actualización o que conteste a los comentarios.
  5. definió hace rato que "soy un re colgado" y que eso justifica cualquier cosa que opine sobre lo que lee aquí.
  6. después de casi cuatro años de blog todavía no hago lo que casi todo mundo hace con los blogs para atraer público y respetan eso.
  7. me conoce y que, como los libero de la presión de leerlo, lo hacen en silencio para no herirme o tener que quererme menos, ambas cosas innecesarias.
  8. pasa por aquí cada muerte de obispo para ver si aprendí a ser simpático o al menos interesante.
  9. a pesar de mis esfuerzos porque no ocurra, entra por Google, tiene alguna coincidencia pasajera que manifiesta y luego desaparece sin dejar rastros.
  10. me tiene un frío y lejano afecto.
A todos ellos, mil gracias. En poco más de un mes el blog cumple cuatro años. Los días previos estaré ocupado con cosas de la vida real y no quería dejarlo pasar. Y ya habrán aprendido de mí que los aniversarios, cumpleaños, festejos y esas cosas no se me dan muy bien.

20 agosto 2009

Tiempo loco, ¿no?.

"El viernes por la noche el cielo era rojo, tronaba, y el sábado, día de la marcha, la ciudad se estremecía bajo las ráfagas de una lluvia torrencial. Hubieran podido nadar tiburones en el aire, pero parecía poco probable que un avión pudiese atravesarla."
Desayuno en Tiffany's, Truman Capote
"La última noche, la última mañana, una fatalidad contra la cual parecía estar suspendida, en un sueño dentro de otro sueño. El amanecer de setiembre azulado de escarcha y niebla, y ella cuchicheando con el frío de la madrugada, y alrededor imágenes inconexas y remotas, y el cuerpo como una máquina, impulsada por piernas que había olvidado."
Pavana, Keith Roberts
"Cruzamos un puente sobre el Siuslaw. En el aire había la bruma necesaria para poder lamer el viento con la lengua y paladear el sabor del océano aún antes de verlo."
Alguien voló sobre el nido del cuco, Ken Kesey

¿Por qué dicen que hablar del tiempo es una charla vacía? Hablar de tiempo es hablar casi de lo único que une a la humanidad: para quienes tienen grandes creencias religiosas o pocas o ninguna -como yo- pero incluso también para el que anda buscando motivos para tenerlas, como el salvaje o el primitivo, es una de las sospechas más firmes de que algo más grande anda por ahí -tan grande como indiferente- al efímero montón de células trémulas que somos y que infectan la roca en la que viven.
El Servicio Meteorológico y la Divina Providencia (o la Suerte, su gemela pagana) apenas si se diferencian más por la pretensión de ciencia de la primera que por sus resultados, tan indistinguibles. Encomendarse a cualquiera de los tres entes es igual de incierto y peligroso (y si se tiene una soirée al aire libre el fin de semana, es suicida). En realidad, ninguno existe, sépalo usted.
Nunca me extrañó, por eso, que mentar el estado del clima fuera el primer intento de dos desconocidos por mantener una conversación; es la única teología de la que se puede hablar sin despertar discusiones acaloradas. En lo personal, si no vamos a darle oxígeno al silencio, prefiero hablar de nubes, putear por el calor y hasta amagar un pronóstico que hacer lo mismo sobre el gobierno, el fútbol (o del gobierno y el fútbol, últimamente) o la inseguridad.
Los escritores, con conciencia o no del carácter religioso del tiempo, lo usan de manera más o menos sutil (los pichones de aprendices somos demasiado bastos, me temo) para acompañar con su manipulación hábil el contexto de determinadas tramas, como me atreví a ejemplificar más arriba. En cierta manera, es como usar al hado para maldisponerlo con el héroe y acentuar la tragedia de tener que llevar adelante una tarea, un amor o una soirée al aire libre.


Sofi llora, el cielo la acompaña y Kobu cobija su pena con un paraguas roto.

27 julio 2009

Rubro 24 bis

En el palier desnudo el Aspirante retorció sus manos con gesto ausente. Con un blanqueo de ojos contuvo la acción y dejó caer los brazos al costado del cuerpo, como un títere al que le cortaron las piolas. Es que, repasando todas las cosas que tenía que tener presentes para que la Entrevista no saliera mal, los nervios se le transpiraban desde el subconsciente al calor de sus muchas inseguridades; nada debía salir mal y, sin embargo, cualquier cosa podía salir mal, maldito Entrevistador.
Había tocado timbre unos momentos después de la duda de rigor, cuando nunca sabía si iba a correr el riesgo o a la calle. Para envalentonarse había hiperventilado y tomado aire suficiente como para cruzar el Atlántico nadando bajo el agua.
Del otro lado de la puerta le habían soltado un lacónico "un momento". Quince minutos tuvo para cumplir el impulso de rajar, el mismo impulso que lo había acompañado todo el día y que a medida que las entrevistas se sucedían se volvía más y más fuerte. Simple: estaba en manos del Entrevistador, su pobre economía dependía de él y no podía darse el lujo de echarlo a perder de la peor manera posible: negándose él mismo lo que tal vez no le negara el Entrevistador.
El movimiento de apertura de la puerta desencadenó el de sus tripas, que se revolvieron hasta quedar al borde mismo de la catástrofe. Tragó amargo y sonrió con gesto idiota, mientras un tipo blanco como el papel salía cabizbajo. El Entrevistador lo seguía con gesto adusto, pero se detuvo un paso atrás del dintel y le dedicó una mirada penetrante.
"Usted viene por el aviso", afirmó el Entrevistador. Parecía ofendido.
"Ehhh... sí, vine por el aviso, señor. Si está ocupado puedo esperar, atienda".
"No, pase, hombre. Me dejé llevar por su ropa, pero ya veremos".
"G... gracias", sonrió todo rojo el Aspirante.
El Entrevistador era una persona de lo más corriente, lo que le resultaba todavía más insultante. Un oficinista, un bancario o un burócrata.
Con un gesto señaló una silla alejada unos dos metros de una mesa algo destartalada. El lugar olía a tabaco rancio, a queso fuerte y a orín de gato y le costó la transición a la densa atmósfera. La calle parecía un paraíso cada vez más atractivo.
El Entrevistador se sentó a la mesa y ordenó unos papeles en total silencio, la habitación parecía un recinto anecoico. El Aspirante sintió que se ahogaba, no se atrevía a respirar para no llamar la atención, pero tampoco quería ahogarse en el hedor de ese cubil. Recuperó de a poco el aliento con un esfuerzo considerable, aunque por fuera parecía estar sólo expectante.
Se acabó su discreción respiratoria cuando dio un perceptible respingo, que hizo levantar la vista un segundo al Entrevistador, al casi caerse de la silla. Se había sentado en una postura forzada, casi ridícula, apoyando las nalgas demasiado cerca de la punta de la silla y cruzando las piernas por debajo, con la espalda recta. A medida que relajaba sus pulmones, su espalda buscó el respaldo de la silla, que le había quedado peligrosamente lejos entre vahído en vahído.
"Nombre", preguntó con otra afirmación el Entrevistador.
"Lu... Luis José Aguirre Peralta, señor".
El Entrevistador buscó en una pila de papeles lo que debía ser su Informe Comercial. Lo leyó tomándolo por esquinas opuestas, como quien lee un bando real.
"Ajam, Luis José Aguirre Peralta, 48 años, divorciado, dos hijos. Vive solo...."
Le costó entender que la última fue una pregunta.
"S...sí, vivo solo. Los chicos vienen algunas veces de vacaciones", dijo con un hilo de voz. Carraspeó.
Como si no lo hubiese registrado, el Entrevistador siguió leyendo monocorde:
"Veintidós años girando en plaza, tres cuentas bancarias, una cuarta cerrada", lo miró al decirlo, "un vehículo nacional de dos años, una casa en la que vive su esposa, un dos ambientes en Colegiales, ajam... Sacó un préstamo hace seis meses que está pagando con algunos atrasos, las tarjetas están sobrecargadas, y acá está lo importante, tiene dos juicios pendientes. Dígame qué paso acá", lo dijo inclinando la cabeza ostensiblemente, otorgándole una atención exagerada que no hizo más que incomodar al Aspirante, si eso era posible..
"Mjjhnnn... T... tengo dos juicios, sí. P... pienso pagar yo todo, fue un error y le pedí a los abogados que les den la razón...", el Aspirante miró al piso y al Entrevistador alternativamente. Suspiró y tomó valor. "Pero no fue mi culpa, eh. Yo no empecé, ellos hicieron todo lo posible por terminar la relación laboral de mala manera. Yo les pedí que entendieran, yo tenía voluntad, que tuvieran paciencia pero no, se dejaron llenar la cabeza, vio cómo es..."
"Sí, sé cómo es", el Entrevistador cambió el ángulo de la cabeza, "yo he ido a juicio por mucho menos. Soy muy exigente". Hizo un pausa. "¡Mil doscientos de sueldo!, usted no tiene vergüenza. Y todavía se queja", levantó un poco la voz.
El Aspirante quedó anegado en el medio de una miasma de malos presagios. La cosa no iba bien y se lo dejaron claro:
"Esto no me gusta nada, le voy a ser sincero, para qué perder el tiempo", el Entrevistador soltó los papeles sobre la mesa y se quedó mirando al Aspirante.
Éste sabía que no habría otra oportunidad de redención y se lanzó al martirio:
"Déme una oportunidad, por favor. Uno tiene que tener la oportunidad de salir adelante, no por un traspié yo ahora tengo que terminar con todo. En este país no se puede progresar, nadie te regala nada y yo hago lo que puedo. Todo lo que hice lo hice trabajando, a mí nadie me regaló nada...", repitió. Totalmente innecesario.
El Entrevistador se puso de pie, dando por finalizada la Entrevista. Alguien tocó el timbre al mismo tiempo, como acatando una coreografía perfectamente sincronizada.
"Un momento", dijo el Entrevistador apuntando a la puerta.
"Le voy a decir una sola cosa: a su edad usted no puede pretender más de lo que le da el cuero. Toda la experiencia que tiene no sirve de nada para mí. Se va a quedar solo como un hongo, y ahí lo quiero ver: un hombre solo no llega a ninguna parte. Se va a comer el departamento y el auto en menos de dos años, sépalo. A mí no me interesa, pero siga buscando que quizá algún desesperado le dé la oportunidad que necesita. Eso es todo, adiós."
El siguiente Aspirante estaba en la puerta. Era joven y parecía exitoso. Exhalaba optimismo ahí donde él había transpirado su temor.
"Viene por el aviso", afirmó el Entrevistador. Hubo un ligero cambio en el tono, como aliviado.
La repentina falta de atención que le dedicaban lo acompañó hasta el ascensor, como una mano firme en su espalda.

Hoy había rebotado media docena de veces. Era un comerciante como cualquier otro, pagaba lo que podía y sí, le habían hecho dos juicios, uno por no depositar los aportes previsionales a tiempo y otro porque le había dicho "sos una inútil" a una empleada que siempre rompía cosas. Era injusto. Ahora todos le salían con lo mismo: que estaba viejo y que no era confiable. Lo habían dado vuelta como un guante: le habían hecho ver unas manchas de colores, se habían atrevido a preguntarle si tenía amante, si jugaba, si tomaba. Por no mencionar que tenía que llevar una Declaración Jurada de Ganancias certificada.

Puta madre, ¿dónde iba a encontrar un maldito empleado?

29 julio 2008

Largo y fastidioso

Según un test de "latosidad" que anda por ahí, este blog es 141% latoso -con respecto al promedio-. Escribo una media de 972 palabras por post, y he publicado aquí 318 posts, lo que da un total de 309.096 palabras durante algo más de dos años (en realidad, los primeros posts eran mucho más pequeños que esa media).
Tomando un promedio de 306 palabras por página A4, he escrito en este blog más de mil páginas a interlineado doble, por lo que he escrito una página y media por día durante el mismo período de tiempo (Gabriel García Marquez -escritor del que no discutiré diplomas, pero que no es santo de mi devoción- dice que hay que escribir -al menos- una página por día, así que tan mal no estoy, sobre todo sumando los otros escritos que no vienen a parar acá -bastante-, a los que pronto sumaré Knol).
Varias personas me han hecho una advertencia con respecto a los posts largos, diciendo que la mayoría de los bloggers no leen cosas largas. Yo siempre me sentí honrado por quienes me leen, pero nunca escribí para ellos pensando en un público ideal. Si quisiera visitas, haría otras cosas aparte de posts más cortos y me pondría un todo por dos pesos digital -sobre todo con tanto blogger devenido entrepeneur, ansioso por monetizar esta estupidez-.
Sí, me halaga mucho que me firmen, me halaga que el contador de visitas crezca... pero si hay algo que no voy a hacer es escribir para los vagos de la blogósfera ni atormentarlos con cosas que ni yo leería.
No hay muchos misterios en Fender Gebiet. Una pavada que hago con gusto.

14 junio 2008

Volvamos a las fuentes.

Como hace rato que no posteo algo musical, aquí vengo a cubrir con la cuota, con alguna nota de color:

Fish (Derek Willian Dick) fue el primer cantante de Marillion (una de las pocas bandas de rock progresivo que todavía sobrevive sin haberse separado nunca desde los setenta, y que es habitué de estas páginas) .
Sam Brown es una cantante inglesa dueña de una voz bella y de una técnica vocal impresionante, siendo quizá la cantante de coro más reconocida en el ambiente del rock (participó en las giras de Pink Floyd -es la rubia que hace la primera parte de "The Big Gig in the Sky" de "The Dark Side of the Moon" en "Pulse"-, en el primer disco solista de Jon Lord -cantando "Whait a While"-, en las presentaciones de Deep Purple en el "Concerto for Group and Orchestra", acompañando a David Gilmour, a Nick Cave y es casi una abonada del programa de Jools Holland en la BBC). Como solista tuvo sólo un éxito reconocido ("Stop", un blues aggiornado al pop, lleno de las inflexiones de su voz), lo que la pone en la lista de "one hit wonders". Es la hija del legendario héroe del skiffle y del rock and roll Joe Brown (a su vez, padrino de boda del difunto George Harrison -reconocido fanático del skiflle como todos The Beatles).
Ambos se juntaron, en 1995, e hicieron una colaboración juntos. Aparece Slash, pero como dice una compañera de oficina, en esa época Slash hasta animaba fiestitas de cumpleaños. La canción se llama "Just good friends" y va dedicado a los amigos que pasan por aquí, a los que dejaron de serlo o a los que alguna vez lo serán:



There's something I want to ask you
Before it's too late,
It's been on my mind since the first time we met
It scares me now more, now there's more at stake,
It seems we're so close yet so far away.

Could you turn me down gently would I
Be out of order,
If I declared my true feelings or do I
Act out the part,
Of the father confessor of the shoulder to cry on
We're always so close yet so far away

What would you do if I got down
On my knees to you
Would you hold it against me,
Would you stand in line?
What would you do if I
Opened my heart to you,
Would I be another who's wasting his time,
Darling are we just good friends?

Do I really need to ask you
I'm sure that you know by now,
Do we just play a game where we try to pretend,
That all that's between us is all that's between us,
And all we can rely on is just being good friends.

(chorus)

So are we left to chance meetings,
Is that all we can depend on?
Resigned to raise glasses in anonymous cafes,
Reciting our failures as if we needed
Proof or regret,
Over what might have

17 mayo 2008

Viaje al futuro que es tu presente, oh lector

En el momento de tu lectura, eventual visitante de este revoltijo, estoy en Gualeguaychú. Planeo estar unplugged todo el fin de semana, leyendo "Los propios dioses" de Isaac Asimov, y disfrutando del grato dolce far niente.
Intentaré no discutir con los apasionados defensores de la queja del campo, porque no me gusta pasar por kirchnerista, pero no creo que pueda evitarlo.
No, no me voy a sacar una foto con De Ángeli, ahora que es una celebridad. No me rompan las bolas que voy y le afano el diente de puro malevo.
Y sería lindo, muy lindo, poder ir al río Uruguay a mojar las patas, antes de que la mierda de Botnia lo vuelva una cloaca infecta. El fresquito parece que va a acompañar. Tomar mucho mate con yerba "Canarias" también está planeado.
Y comer bondiolita de cerdo del "Emporio del Cerdo", hecho a la parrilla de leña.
O sea: que revienten de envidia los hijos de puta.


10 enero 2008

A ver ahora...

¿Quien es el puto que se acuerda que nevó en Buenos Aires, eh eh eh?

01 enero 2008

Analisismo fatuo

En toda Argentina no hay analistas que estudien en profundidad por qué a K. le va como le va haciéndole de comparsa a Ch..
Si yo fuera más inteligente, leyera a Maquiavelo y supiera armar un cubo de Rubik, seguro pensaría que los periodistas argentinos se están haciendo los pelotudos en masa por algún interés.
Pero soy bastante gil y tengo un (varios) blogs. Así que debe ser que está todo joya.


26 septiembre 2007

Nubes

Cuando me topé con el tumulto pensé en esquivarlo. El fastidio que me domina cuando camino por las veredas angostas del centro se vuelve furia desbordante si encuentro una muchedumbre en una plaza que intuyo un sosiego a los codazos y las esquivadas.
La multitud mira hacia arriba, señala. Me orillo y sorteo el grueso de la masa. De casualidad atisbo, justo cuando casi quedan detrás de mi camino, de mi vida -y de mi memoria-, al hombre que justifica este espontáneo corral humano. Está sentado ante un escritorio, con gafas gruesas y un cartel que no alcanzo a leer desde mi ángulo oblicuo. De espaldas a la muchedumbre, cada tanto señala indolentemente (es un ademán más parecido al de Moisés cuando hacía de radio transmisor de Dios a los judíos) y dice con voz cansada: "Una vaca... llena de protuberancias cárnicas... iluminada como por un varilight tornasolado" (el argot es necesarísimo).
Decenas de manos latiguean al aire, hasta que uno grita: "¡Allá, arriba del edificio del Banco Social!".
Conozco al personaje: es un escritor, director de cine, músico y performer, mimado por la crítica y las revistas de cine, teatro y el mundo de las artes en general. Mana de él un pringue snob que se adhiere por contacto, irremediablemente, a quien ose (y consiga) permanecer algún rato en su compañía.
No veo el cartel, repito, pero sí muy bien los rostros de los que miran hacia arriba. Gente de cine, estudiantes y actores (no sé por qué, pero sé muy bien que no hay iluminadores ni sonidistas). Hay estudiantes de teatro, periodistas culturales (y culturosos), de espectáculos-chimentos (son los únicos que miran más bien poco al cielo, entretenidos en descubrir si la joven actriz de buenas tetas -capaz de sacarle últimamente las gafas al artista cuando le da la gana- está por los alrededores) y los siempre innecesarios curiosos que confluyen cual materia oscura cuando las estrellas hacen presión gravitacional (es al revés, las estrellas existen porque hay bobos que les dan masa crítica, en realidad). Son los más animados.
De tan snob no soy nada snob y no me interesa el contacto pegajoso, pero me intriga el cartel. Corrijo mi trayectoria unos ciento diez grados y logro pararme casi en frente del escritorio. El cartel dice:
Hoy es un día exquisito para ver las nubes.
He visto dos perros, un barco antiguo
(y a mi abuela Reina).
¿Serás capaz de decirme qué ves?
En un libro de actas, la gente va dejando sus impresiones. Un par de cercanos al artista impiden que los cholulos jodan con autógrafos.
Me doy vuelta, sin mirar arriba del Banco Social. Sobre una calle lateral a la amplia plaza estacionan unas combis blancas, con grandes esténciles y gigantografías con los logos de los principales canales de televisión.
Me alejo, sonriendo.


21 febrero 2007

Bark at the moon

¿Como escribir sobre el affaire di Nucci y no caer en lo que ya se dijo? Difícil tarea. Aparte, quizá huelgue decir algo más, sobre todo acá, en un blog con escasos (me apresuro a decir, selectos) lectores.

Mejor dejo hablar a di Nucci:
-¿Y no es peligroso sugerir que ser escritor no es un trabajo?

Está bien, puede ser. Quizá porque yo no me siento escritor. Yo trabajo de periodista y eventualmente hago otros laburos. Pero en cuanto a mis valores, para mí, esto es lo más aceptable. Me parece muy triste y lamentable la gente que empieza a hablar de su pánico a la página en blanco. En este mundo, escribir es una felicidad.
Digo, como John Sladek: la bastardilla, es mía. El bastardeo, de él.

(Tomado del diario La Nación, cuando todavía no sabían nada de Nada.)

Es llamativo el silencio del mundillo literario, tan afecto a polémicas. Y el que haya gente a favor del afanoso homenaje, con notables vínculos con ese mundillo. Parece ser una moda.
Algunos autores acusados de "intertextuales", según ciertas fuentes:
Por último, y para terminar, aquí le dejo a cualquier aspirante a "post literato" las escasas repercusiones legales que puede tener el afán. Esta respuesta a una pregunta que le hicieron en Página/12 a Mónica Cavallé, homenajeada por Bucay, nos dice todo lo que necesitamos:

–Con más de 70 páginas copiadas de una forma más o menos literal, ¿por qué no está convencida de iniciar un juicio por plagio contra Bucay?

–No me he adentrado por la vía jurídica porque tras un período largo de asesoramiento asumí que afrontar esta vía desde Madrid, teniendo en cuenta que el asunto compete a muchas editoriales y países, es complejo, costosísimo (la filosofía no da para tanto), y puede durar años. Por otra parte, legalmente no cuenta lo que ha ganado Bucay con el libro sino lo que yo he perdido por él, y esto último, ¿cómo lo demuestro? El proceso puede convertirse en una auténtica ratonera, por lo que en su momento preferí eludirlo. Además, Bucay se comprometió telefónicamente a elaborar un comunicado con su reconocimiento público del hecho. Consideré que este reconocimiento era ya una forma de retribución ante mí y ante sus lectores.

En mi barrio hay dos dichos: "El que avisa, no traiciona" y "Si pasa, pasa".

(Este post se ha armado, como se puede ver, con numerosas inspiraciones. He linkeado cada una de ellas. El que avisa, no traiciona.)

02 febrero 2007

Mi apretada agenda.

Este fin de semana tengo tanto para hacer, que decidí cancelar todo, tirarme lo más pancho y no hacer nada.










(Ni yo lo creo)

16 diciembre 2006

Cambios, cambios...

También, para no ser menos, cambié otra vez el template del blog.

En el sitio de Cristina Calabrese, una tana copada que no los cobra, se pueden ver otros bastante lindos, EXCEPTO ESTE CARAJO!

13 octubre 2006

Nueva ropa.

Como verán ando experimentando con diversos looks, a ver cual me gusta más.
Por acá anda más o menos lo que quiero.
Me cansé del negro. Es otra cosa poco original de los blogs (sobre todo en los nuevos).
Este es despojado y minimalista pero permite leer muy bien.
Por algo son blancos los libros.
Dejenme sus opiniones, así me doy el lujo de ser como Podeti un rato ignorándolos.

01 agosto 2006

La casa por la ventana!

Dos cosas:
1) Me harté de renegar con Haloscan (panel de comentarios que no sirve pa'nada).
2) El template (la estética) negro estaba más visto que cualquier capítulo de Los Tres Chiflados (pero ya nadie se reía).
Asi que se vinieron dos remodelaciones, con dos noticias:
Las Buenas:
Seguimos en negro (y espero que se vea mejor) pero cambiamos un poco la estética guiso-todos-los-días.
Se terminaron las discusiones entre el Explorer y los comentarios de haloscan (con Opera y Firefox si andaban). Volvimos al sistema de comentarios de Blogger.
Actualicé los vínculos de los amigos (los enemigos, que vayan a trabajar al puerto).
La Mala:
Perdimos indefectiblemente los comentarios anteriores...

10 junio 2006

Diagrama de... bueno, eso, flujo...



Un amigo de la blogósfera (Salidas de emergencias) ha investigado y termina haciendo un completo diagrama de como llevar chicas a la cama.

TODO list item 1: Recuperar EIDES de los congéneres y hacer el correspondiente "Reality Tree".

Ahora resulta que soy un demonio infernal!

The Dante's Inferno Test has banished you to the Seventh Level of Hell!
Here is how you matched up against all the levels:
LevelScore
Purgatory (Repenting Believers)Very Low
Level 1 - Limbo (Virtuous Non-Believers)Very Low
Level 2 (Lustful)Extreme
Level 3 (Gluttonous)Very High
Level 4 (Prodigal and Avaricious)Very High
Level 5 (Wrathful and Gloomy)Very High
Level 6 - The City of Dis (Heretics)Extreme
Level 7 (Violent)Extreme
Level 8- the Malebolge (Fraudulent, Malicious, Panderers)Extreme
Level 9 - Cocytus (Treacherous)Very High

Take the Dante's Inferno Hell Test

23 mayo 2006

Mayday, Mayday...!




-Comandante, la ley del músico se cae a pedazos, nos caemos!!!
-Eject, eject, EJECT!!!
-Si, pero yo no tengo paracaídas!!!!!
-Jodet....ehhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!

Parece que los muchachos del Sindicato (?) se quedaron arriba del avión mientras Kirchner ya tomaba café en el aeropuerto...

Y ahora? Sigamos con la música...

08 mayo 2006

Y al final, se dió la lógica...


Primero voy a hacer justicia como verdadero bostero de ley (y ex habitante de los alrededores de la Plaza Solís): COCO, GRACIAS.
Estoy agrandado como bizcocho en la leche. En la última década pasamos de jugar mal pero a lo guapo y perder seguido, a guapos que juegan bien y ganan, o sea a tener actitud, ambición y talento.
El mundo del hincha de fútbol todavía no lo digiere, tantos los propios hinchas como los ajenos. Ayer, el hincha de Boca se conformaba apenas con que Giunta o Cascini (idolatrado por la doce mientras puso... para el asado y las entradas) sacaran pechito o que sólo jugáramos el campeonato en la fecha en que le ganábamos a River. Después de Bianchi, prendimos la silla eléctrica.
Macri merece un párrafo aparte: a veces es lento en tomar ciertas decisiones, aunque ha cometido errores por irreflexivo, aprendió algunas lecciones (como no gastarse 20 millones de nuevo), pero que es duro para otros aprendizajes. Es indiscutiblemente el factotum de este presente, le guste o no al hincha, al periodimo o a la AFA.
A mediados del año pasado, parecía que Aguilar era la quintaesencia del dirigente, y Macri volvía a ser un ajeno, un cuerpo extraño. Sin embargo, se aseguraba a Palacios, Bilos, Martino y Belluschi, mientras Aguilar usaba a Ortega para la campaña electoral que se venía, pero traía a Loeschbor, Talamonti y Sanmartín. El mismo dirigente que echó al técnico que llegó a semis de la Champions deslumbrando al mundo con un equipito ascendido de la B española, que juega a ganar.
Creo que si no se desarma, y vuelve a jugar el mismo plantel y cuerpo técnico, Boca tiene el techo que se proponga.
Con una columna vertebral como Ibarra, Silvestre, Gago, Battaglia, Insua, Bilos, Rodrigo, Palermo, Díaz... Les daremos al Pato de ventaja, que se va afuera, parece. Y al Melli, de cuco en la guantera. Al Pampa, de suplente de lujo. Atención: "Deportivo ganar siempre" tiene la próxima Libertadores entre ceja y ceja.
Los últimos experimentos con técnicos "de la casa" no dieron NINGÚN resultado. ¿El Chino escupiendo a los contrarios, perdiendo de local, eso es Boca? ¿Brindisi renunciando en la cancha de River? No, basta, por favor.
Hagansé a la idea, este es otro Boca. A los melancólicos, que vayan a llorarle a Ratín.
Nadie, salvo Bianchi, interpretó mejor el "Deportivo Ganar Siempre" como el Coco Basile.
Sólo espero una cosa: si el Coco se quiere ir, que lo haga como un grande. Los brazos abiertos de los que realmente queremos a Boca estarán esperando por él hasta que otro nos saque la mufa. Ojo, pueden pasar décadas y varios Maradonas de técnico.
Pero si se queda, empecemos a darle crédito. Desenchufemos la silla eléctrica hasta la proxima Libertadores, por lo menos.
COCO YO TE BANCO, HOY Y SIEMPRE