15 marzo 2009
Lazy on a Sunday Afternoon/IV
28 febrero 2009
Lazy on the sunday afternoon/III
A las raíces: Dead Boys es otra banda emblemática de fines de los setenta salida del CBGB (semejante porquería, ¿quién lo diría?), un punk más pulido que el de The Ramones y que era capaz de bajar un poco la velocidad, llegando a tocar temas de tres minutos, una vida para Johnny Ramone.
Con sólo dos discos oficiales, su legado punk es más importante por los músicos influenciados posteriormente (al menos, Gunses y Pearl James lo han reconocido públicamente) y las bandas que derivaron de su temprana separación, sobre todo la de Stiv Bators (uno de los primeros darkitos), The Lords of the New Church (Russian Roulette es uno de esos temas que uno escucha en determinados momentos y es como un bálsamo). Cheetah Chrome anda por ahí, colaborando y sacando discos todavía sin demasiada repercusión.
En 1979, cuenta la leyenda, Stiv y Johnny Thunders (de New York Dolls) vivieron juntos, con la ocasional visita de Michael Monroe, futuro cantante de Hanoi Rocks. No quieran saber, no le pregunten a nadie, qué pasaba ahí. Moore es quien canta Ain't it fun en la versión de The Spaghetti Incident?.
Hanoi Rocks es todo lo contrario, en sus orígenes, a Dead Boys. Nacieron en Helsinki, se desarrollaron tempranamente en Estocolmo y salieron a la luz en Londres.
Un punk más refinado -realmente, el punk es "hazlo tu mismo, como salga", por lo que cuando las cosas se refinan mucho en realidad se salen de la definición y del punk, digan lo que digan los que creen que Green Day es punk- por lo que está mucho más cerca del rock que de otra cosa, coquetearon con el glam, con el hard rock, con casi todo lo que andaba dando vueltas entonces.
Michael Monroe, aparte de cantar muy bien, eventualmente toca la armónica y el saxo en algunos temas. Tragedy es el tema que más me gusta de estos post punkers, pero también Taxi Driver. Un tema especial tiene el sonido de las guitarras en Hanoi Rocks, quizá lo que más me impresionó en su momento (lo menos, el saxo de Moore, que a pesar de usarse poco no tiene mucho que ver con algunas atmósferas). La influencia de Johnny Thunders y sus Dolls es sobre todo escénica.
Yo llegué a conocerlos tardíamente, en 1991, cuando Axl Rose bregó personalmente para que se republicase toda la discografía de Hanoi.
Ya que hablamos de bandas favoritas cruzadas, acá tenemos a The Lords of the New Church haciendo You really got me de los amados Kinks:
22 febrero 2009
Lazy on a sunday afternoon II
Los snobs le perdieron el miedo hace poco, como lo demuestra que existen decenas de bandas tributo que hacen covers de Slade; como ésta, la banda tributo más famosa de todas:
28 septiembre 2008
Querido baterista.
Así nos lo hacía saber Teacher (fanático de Billy Cobham y Gene Krupa) con cada recomendación. Nuestra primera banda tocaba de todo, como Peter Gunn, de ELP; The Friends of Mr. Cairo, de Jon&Vangelis; o From the Beginning, también de ELP, donde se podía explayar a gusto, pero no había forma de conseguir que Canción para mi muerte no sufriera la misma tormenta de timbales y platillos alla Sing, Sing, Sing.
Los más exigentes guitarristas hubieran estado hace dos horas tomando cerveza en el bar, pero si el Señor todavía no encontraba el ton correcto o se la pasa ecualizando toda la mezcla una y otra vez, preocupado porque el crash se pierde -según él- entre instrumentos tales como bajo, guitarra, teclados, violín, arpa o flauta, hay que aguantársela.
El Oso podía pasar una hora y media regulando el sonido del redoblante. Fanático de John Bonham y Keith Moon como era, después había que cargar con su frustración porque su batería no sonaba como la de Bonzo, con la nuestra porque él no era Bonzo y la de todos por no ser Led Zeppelin.
20 julio 2008
Lazy on the sunday afternoon I
Elvis, Billy Halley y Chubby Checker eran los discos (sí, estoy hablando de LPs de vinilo) favoritos. Pero alguien en especial, y sobre todo improbable, se me caló en los huesos y fue quien me llevó a un mundo nuevo: Johnny Rivers.
Mi viejo tenía una especie de pasión por este músico, que se me pasó como una herencia genética. Rivers acostumbraba grabar casi todo su material en vivo. Aunque es un oscuro intérprete, mirándolo desde el bronce actual, él fue quizá el único músico blanco estadounidense que en los primeros años de la década del sesenta aún tenía rock and roll en las venas, y que no necesitó la transfusión beatle para recordar a Chuck Berry, Carl Perkins y Little Richard.
Con un estilo particular (influencias rítmicas llenas de blues, algo que para mí todavía era algo que tocaba a veces Louis Armstrong pero nada más), Rivers fue el iconoclasta del rock al oeste del Atlántico, en una época que ya se había olvidado de Elvis y venía por la "nueva cosa nueva". Su sonido era personalísimo: grabó casi todos sus discos en el Whisky a Go-Go, (fue número desde la inauguración) en vivo, con la gente en la sala.
Por Rivers y su Ode to Johnny Lee Hooker derivé al blues y a tocar la guitarra, pero ésa es otra historia.
Shindig! estará seguido por acá... Porque fue el mejor programa de rock de la historia, quizá.