Hablamos del tiempo como de algo que se posee (o no). "¿Tenés tiempo?", "No tengo tiempo", "Este es mí tiempo".
Escondemos una parte de la frase porque realmente el tiempo es un recurso que se usa, y nunca se posee: "¿Tenés tiempo para mí?", "No tengo tiempo para usar en esto" y "Este es mi tiempo para disfrutar". Está claro que la segunda parte de la oración la evitamos para chocar con el resto de la gente. Implica una valoración directa sobre el compartir tiempo con los demás.
"Tiempo es dinero" ¡El mismo Rey Dinero se subordina al Tiempo!.
El tiempo es un recurso escaso. ¿Cómo comprar tiempo? Nadie añadirá un minuto más cuando se agote al que tenga en este valle de lágrimas. Podemos comprar el de los demás, pero nunca el propio.
Ahora bien, no está visto de la misma manera tener demasiado tiempo que dinero. Qué paradoja. A quién le abunde el tiempo se lo defenestrará: será un vago, un atorrante.
Y hay gente que cree que el tiempo se pierde si no se ocupa en algo, no importa demasiado en qué: los eficientes.
Los fanáticos de la eficiencia tienen una obsesión con el tiempo: creen que el tiempo es administrable. Sin embargo, quien aproveche al máximo su tiempo, quien precise hasta la mínima tarea, quedará enredado en su propia trampa porque ¡no tendrá tiempo! No faltará ese amigo que te cite a las 7.40 a.m. del próximo domingo, porque es el único hueco en su agenda. O sea, la eficiencia de mi tiempo puede ser la ineficiencia del tiempo del otro.
Según la Teoría de las Restricciones, el tiempo realmente es lo único que vale. Tener tiempo es ser rico. Una empresa que tiene sus lineas de producción funcionando todo el tiempo es una empresa que pierde dinero. Pierde de ganar MAS dinero, que es la función de una empresa comercial. Pierde su meta. Aunque sus balances digan que gana dinero, hay una parte que le está dejando a la competencia. Porque no tiene tiempo.
Para mí, el tiempo es mi capital (a falta del otro). Lo uso como mejor me parece. Y más libre me siento cuanto más tiempo tengo para disponer. Y sé que, irremediablemente, voy a perder tiempo. Y que cuando digo "no tengo tiempo", omito ofender a quien me lo está reclamando, porque lejos estoy de querer hacerlo. Pero uno opta. Pasa tiempo con los amigos, con la familia, trabajando como condenado, o en causas perdidas. Pero siempre tiene que elegir.
Pero hablo del tiempo de los relojes. Y quizá, del de los almanaques.
Del tiempo que se detiene, que refuta a la ciencia, y del que también pasa tan rápido que a veces duele, no hablo. Ése ya lo conocen, y cada uno lo vive a su manera.
Ése es el tiempo que vale la pena.
Escondemos una parte de la frase porque realmente el tiempo es un recurso que se usa, y nunca se posee: "¿Tenés tiempo para mí?", "No tengo tiempo para usar en esto" y "Este es mi tiempo para disfrutar". Está claro que la segunda parte de la oración la evitamos para chocar con el resto de la gente. Implica una valoración directa sobre el compartir tiempo con los demás.
"Tiempo es dinero" ¡El mismo Rey Dinero se subordina al Tiempo!.
El tiempo es un recurso escaso. ¿Cómo comprar tiempo? Nadie añadirá un minuto más cuando se agote al que tenga en este valle de lágrimas. Podemos comprar el de los demás, pero nunca el propio.
Ahora bien, no está visto de la misma manera tener demasiado tiempo que dinero. Qué paradoja. A quién le abunde el tiempo se lo defenestrará: será un vago, un atorrante.
Y hay gente que cree que el tiempo se pierde si no se ocupa en algo, no importa demasiado en qué: los eficientes.
Los fanáticos de la eficiencia tienen una obsesión con el tiempo: creen que el tiempo es administrable. Sin embargo, quien aproveche al máximo su tiempo, quien precise hasta la mínima tarea, quedará enredado en su propia trampa porque ¡no tendrá tiempo! No faltará ese amigo que te cite a las 7.40 a.m. del próximo domingo, porque es el único hueco en su agenda. O sea, la eficiencia de mi tiempo puede ser la ineficiencia del tiempo del otro.
Según la Teoría de las Restricciones, el tiempo realmente es lo único que vale. Tener tiempo es ser rico. Una empresa que tiene sus lineas de producción funcionando todo el tiempo es una empresa que pierde dinero. Pierde de ganar MAS dinero, que es la función de una empresa comercial. Pierde su meta. Aunque sus balances digan que gana dinero, hay una parte que le está dejando a la competencia. Porque no tiene tiempo.
Para mí, el tiempo es mi capital (a falta del otro). Lo uso como mejor me parece. Y más libre me siento cuanto más tiempo tengo para disponer. Y sé que, irremediablemente, voy a perder tiempo. Y que cuando digo "no tengo tiempo", omito ofender a quien me lo está reclamando, porque lejos estoy de querer hacerlo. Pero uno opta. Pasa tiempo con los amigos, con la familia, trabajando como condenado, o en causas perdidas. Pero siempre tiene que elegir.
Pero hablo del tiempo de los relojes. Y quizá, del de los almanaques.
Del tiempo que se detiene, que refuta a la ciencia, y del que también pasa tan rápido que a veces duele, no hablo. Ése ya lo conocen, y cada uno lo vive a su manera.
Ése es el tiempo que vale la pena.
No tengo tiempo de tener ese tiempo que nombras al final. O quizas el tiempo lo tengo pero estoy haciendo algo mal. No estoy conforme con mi tiempo en estos tiempos y no hago nada para cambiarlo.
ResponderBorrarEn fin, a quien le importa.
Lo malo de leerte es que siempre me haces pensar ¡no sabes el esfuerzo que hago!
hermoso :D
ResponderBorrarvos sabes que io no me banco a la gente que esta todo el tiempo diciendo "no tengo tiempo para eso"
si realmente lo queres hacer.. el tiempo se hace.. se arma.. se inventa
cuando quieres ver a tu amor no importa lo ocupada que este tu agenda
el tiempo lo haces
por eso es bueno lo que decis.. el que vale la pena.. ese es el tiempo que nosotros inventamos
primera vez q entro y realmente excelente
Cada tanto, antes de que el sueño me gane, hago un blance del tiempo que ocupo para lo que "hay que hacer" y lo que "me gustaría hacer".
ResponderBorrarResulta que siempre vence el primer grupo. Acorralada por la implacable realidad comienzo a replantearme eso de invertir algo (de tiempo) en cálculos que me depriman. Ahí decido gastar un poco más (de tiempo) en convencerme de que son etapas de la vida y finalmente, antes de arribar a una conclusión convincente y tranquilizadora, me duermo.
Así mas o menos me pega a mi la cosa, vea usted. Me temo que no estoy dedicandole el tiempo necesario al análisis de esta cuestión.
Será el secreto aprender a demorarse en lo que realmente requiera de tiempo para hacerlo?...
ResponderBorrarSerá complicado armar un horario para organizar tu vida?...
Prefiero dejarlo para el trabajo, encuentro sano que me falte tiempo en el dìa para hacer màs cosas...
saludos, interesante blog