28 enero 2010

Shoot down your idol/Reprise

Resulta que la polémica es si Charly estaba mejor antes (junkie) que ahora (post junkie). Claro, "antes" es algún antes y ahora es ahora mismo, recién, ayer, la semana pasada como mucho.
Repasemos algunos de esos "antes" de Charly:
  • Tocaba mal o se perdía.
  • Se olvidaba de las letras o no tenía voz para cantarlas (a veces, ni tararearlas).
  • El sonido era la excusa y lo saboteaba a propósito.
  • Llegaba tarde y había que "aguantarlo".
  • Agreteaba a todo el que no era obsecuente.
  • Lo único que le preocupaba era la guita (algunos vicios son caros).
  • Se había vuelto facho, más que nada por frivoludo.
  • Los discos de la última década son para fanáticos, no digo malos pero sí bastante flojos.
  • Daba lástima verlo sin dientes, enjuto, sucio y babeándose, sobre todo porque era un cheto de Belgrano. Si fuera Luca, vaya y pase.
  • Era incapaz de expresar la música que imaginaban sus sinapsis embebidas en endorfinas y se le notaba la frustración, sobre todo a fines de los noventa, cuando empezó a entender que había un abismo entre su imaginación y los dedos.
  • Nunca tuvo ni un chiquito de respeto por su público sino que asumía lo inverso, que no importaba qué hiciera en el escenario, él era CHARLY GARCÍA y vos un salame que pagaba la entrada cuando él nunca -NUNCA- pagaría una entrada para ver a un sudaca sucio, endrogado y casi mudo. Es más, si fuera así, subiría al escenario y tocaría mejor que él mismo.
  • Desde que se bajó por primera vez los lienzos, pasando por la vez que quiso dedear a Fabiana Cantilo y por la zambullida, Charly vivía en una especie de reality show y la mayoría quería estar ahí para ver cómo, al igual que Maradona, crepaba de una vez.
Ahora, este ahora de Charly, implica:
  • Recuperar cosas que creería perdidas. Hacer música, por ejemplo.
  • Tener la edad que tiene más los años que se fumó, literalmente.
  • No aparentar ser el Charly García que todos añoran (qué fácil sería).
  • El proceso de inventar un nuevo Charly García que le guste a Charly y no signifique morirse (uno que quizá no te guste a vos).
  • Exponerse a tus lloriqueos (considerando, sobre todo, que no sos capaz de hacer lo que le pedís aunque musicalmente seas más nulo que Palega Ortito) y resistirse a romperte el piano en la cabeza. Hay cosas muy difíciles.
  • Que el tipo ya te dio mucho más de lo que pagás por cada entrada y es hora de que lo dejes en paz. Get a life.
En definitiva: encontrar una persona que te dio un montón, que debe reinventarse, no engañarte, que pasó por una de las peores, que tiene casi sesenta años, que se toma la música en serio y que está aprendiendo a decir "a partir de" después de haberse sentido indestructible ¿Qué más querés?. Ah, a Cobain querés.
Andá a llorarle a Sandro.