28 enero 2010

Los Yacansan Tecnológicos.

Ayer y hoy fueron días para borrarse de Internet, por lo menos de los lugares masivos que uno suele frecuentar. Gracias a Readability leer algunas cosas es más cómodo -sobre todo desde que sacaron una extensión para Chrome- y me pude evadir, pero cuando aún no había caído en la cuenta de que la caterva de groupies maqueros iba a saturar todo espacio disponible con semejante nadería en cadena empecé a recalentarme como sólo suelo hacerlo cuando me atropellan por la calle.
¿Qué tienen los bloggers, twitters y otros ers que entran en el refrito a sabiendas, fuera de tiempo, con posts vomitados y re engullidos una media docena de veces, replicados hasta el infinito, calcados, fotocopiados una y otra vez, hasta que el tema se vuelve la nada misma (que es lo que ocurre cuando algo lo ocupa todo)? Google, eso ocurre. Y Trending Topics, también. Y la carrera de ratas para que te regalen uno (merecido a costa de tus lectores, genio) cuando llegue el momento. Y mucho, pero mucho, pero créame que mucho wannabismo.
Primero fue el anuncio de que iba a ser anunciado. Después el recordatorio previo (hoy lo anuncia). Después, el anuncio mismo, en Twitter en tiempo real y en los blogs y sitios varios un poco más tarde. Luego los reviews, de acuerdo a la información que se liberó. Por supuesto, estaban los que se hacían pis porque la marca diseñó otro fifidubio para que suelten sus babas y con el que seguirlos desplumando. Los detractores pronto tomaban distancia, por supuesto, pero colgándose de las pobres gónadas de Esteban Trabajos. No faltaron los visionarios que intentarán evaluar el peso histórico del gadget proyectando similitudes con el famoso iTeléfono. Fue un virus, el peor hoax que existe. Y todos contentos; los que te dan consejos en sus blogs sobre cómo posicionarte y te dicen "contenido original e interesante", los que te alertan para que no caigas en las trampas de Internet y los que borran con el codo analógico lo que escribieron con la mano digital.
Menos los que, como yo, hubiéramos apagado Internet por un par de días.