26 septiembre 2009

Miss you/III

Quizá lo que me une a él no sea otra cosa que la conciencia. No el talento, por supuesto.
El saber que el día a día nos impone cosas que no querremos después, que nos rondarán como fantasmas rápidamente conjurados y los cuales, llegado el momento, tendremos que enfrentar como cualquier Iván Karamazov, aunque nos esperen las amadas tumbas de Europa.
Para muestra, presten atención al final.