30 septiembre 2009

Mentís.

La escalada patronal en Terrabusi era la oportunidad. Yo me decía que en cualquier momento:
  • Aparece la Cámpora y levanta una carpa frente a la embajada de Estados Unidos.
  • Hebe de Bonafini se trenza con todos: con Kraft, con los ex dueños de Terrabusi por cagones (por venderla), con Moyano y la UIA por fachos y con los delegados por no ser más jugados todavía.
  • D'Elía corta todas las calles, toma todas las comisarías mientras pelea con el fantasma de Fernando Peña al grito de "Odio tu galletita" (también pide algunos batallones de soldados "desplegados" por Chávez e Irán, pero igual es rápidamente desmentido por él mismo en conferencia de prensa después de embocar a un industrial que lo increpa por copar una vacía Plaza de Mayo).
  • Verbitsky sale en todos los medios que maneja a defender las justas luchas de los trabajadores y descubre la trama secreta de la operación "Manón"; un intento por desencadenar una nueva tanda de despidos en todo el país.
  • Felipe Pigna, hagiógrafo oficial (oficialista, más bien) se despacha con una comparación con Tosco y los muertos del campo popular en la masacre de Avellaneda de los líderes de la revuelta sindical de Pacheco. Compara a Scioli con Falcón.
  • Los dos millones cuatrocientos mil blogueros K. (más o menos pagos -no hay que olvidar que hay gente boluda ad honorem también- y que se dedican desde la crisis del campo para acá a pegarle a Clarín y a Cleto) inundan la blogósfera con mordaces libelos contra los "que le hacen el juego a la derecha" y les piden que renuncien a todos los implicados que no supieron, no quisieron o les importó tres carajos solucionar el problema imponiendo a Kraft la reincorporación lisa y llana, mucha guita de multa y la advertencia de la misma nacionalización que merecieron AA, el fóbal y las AFJP.
  • También pensé que nuestro supino par de revolucionarios de opereta iban a aprovechar la oportunidad de mostrarse de una buena vez por todas con los gobelinos donde hay que tenerlos y también con quién hay que tenerlos (sin un negocio grosso de por medio o meramente por hacer leña del árbol caído y llevarla a su puerto). Hasta C.F.K. estaba en EE.UU., lista para darle un mentís al capitalismo salvaje en los foros internacionales, denunciando la maniobra.
Pero no, para nada. Es una muestra más de que somos un país de mierda, servil al poder real, que este gobierno sigue siendo tremendamente injusto con los pobres que están fuera del plato (de ése también) y que como pueblo somos soberanos de un catzo. No descubrí nada. Hace rato que nos quieren vender otra, pero somos lo que somos.

Ya sabemos que hay garcas, gente que siempre hizo lo mismo. Que los habituales sicarios en los medios se cojan a los que habían sido injustamente despedidos mientras evitan cualquier análisis sobre la responsabilidad patronal en el conflicto; que, los más tímidos de éstos, dijeran "qué barbaridad" por los cortes; que los vendidos que tenían que defenderlos revolearan el "algo habrán hecho" en total sintonía con el titular de la UIA (en teoría, el "enemigo" de sus mansos sindicalizados) y que -después de cagar bien a palos a los rebeldes- el principal responsable político de todo este quilombo se raje a Miami a gastarse unos dólares para no ser menos que Cristina, no me extraña. Pero que los que podían demostrar que les quedaba algo de dignidad y que no eran una caterva de militantes a control remoto rentados al tres por cuarto, le hicieran el famoso "juego a la derecha" y se hicieran también olímpicamente los pelotudos no tiene perdón (tampoco los otros, por las dudas dejémoslo claro).

Qué iluso, Fen.