14 agosto 2009

Como ratas por tirante.

Excelente nota de Martín Caparrós en Crítica. Razonamiento impecable, como siempre. Sí, sí, ya sé que Caparrós no me lee -para un pusilánime eso supone un aliciente, nunca una contrariedad- pero tengo que darme corte y decir que vengo diciendo más o menos lo mismo desde hace rato.

Casi cambiando de tema: gente, se viene la desbandada. Ya está ocurriendo, algo sordamente todavía, pero en los blogs se empieza a hacer evidente. Ahora vienen los lamentos y, lo peor de todo, insistir con el error diciendo que los que se equivocaron fueron los K., y no el dejar de exigirles ser realmente lo que aparentaban. "No queremos ser quintacolumna" dijeron cuando servía de algo la crítica y ponerles condiciones firmes al apoyo. Ahora, sépanlo, apenas son ratas huyendo del barco.

Revisando los años en los que los K. y sus fieles pingüinos vienen estando en el poder (cuento aquí los de Santa Cruz también) queda claro que nunca quisieron convertirse en un gobierno progresista (ni hablar de izquierda). Por supuesto, para la gilada cada tanto hicieron gala de progres, sobre todo cuando hacerlo no significaba nunca un sacrificio de su parte. Pero sin la galería, sin la cohorte de sicarlistas, hubiesen estado más solos que De la Rúa cuando se desembarazó de la Alianza y quedó a solas con los inútiles Sushi Boys. Como Alfonsín cuando creyó que Coordinadora era un inagotable tanque de ideas y no de negocios personales. Como Méndez cuando abdicó en nombre de Bunge & Born, los Alsogaray y Terence Todman.
Los K. están entrando en la historia de la mano de La Cámpora, Moreno, De Vido, Báez, Ulloa, López, D'Elia, Jaime, Moyano y otros muchos boludos menores que dijeron que sí a todo (y que se llevaron su parte). Los Otros, los que dicen que no pero que renegaron de nuestros muertos por unas rupias, les garanto que vamos a escupir sobre sus tumbas. Te digo a vos, vos (y sobre todo a vos).

Sin embargo, como dice Caparrós, ahora viene lo peor: desde el Gobierno venían jodiendo con Clarín porque que no se les daban negocios mutuos y se les ocurrió de repente el temita del fútbol, con mucho dinero de por medio. Ahora es cuando se verán los pingos, saber hasta qué punto somos críticos pero reales (y leales) demócratas y quién es quién a la hora de gorilear o no. Clarín irá por todo (Lilita dixit), de eso no quepa duda. A ver cuántos de los que "no le hacían el juego a la derecha" ahora hacen mutis por el foro.
Ya lo aprendimos con las cacerolas que rajaron al pedo al viejo durmiente De la Rúa. El problema no son los gobernantes, somos nosotros. Ahora a bancarse hasta que este gobierno termine su mandato y, mientras tanto, desoír los cantos de sirenas, aunque este Gobierno siga haciendo cagadas y lo sigamos enfrentando.

No te digo, justo ahora me hago kirchnerista.