04 julio 2009

Intento de esquivarle al bulto #238411

Bueno, acá estamos. Como le pasó a Schwarzeneegger en Terminator 3, me quedé congelado presa de la indecisión entre dos mandatos igualmente fuertes: sumirme en la realidad o emborracharme de negación (ya lo dijo @chapita en twitter hace unos días: si seguían hablando de la #GripeA ahí, prendía la tele y listo).
Corrí el riesgo de convertirme en un Asno de Buridán digital, incapaz de darle relevancia a esas dos constantes que son mi vida: embeberme de realidad y/o escabullirme de ella.

La verdad, todo empezó con la campaña electoral. Después, las muertes de Cascioli y Michael Jackson, una de las cuales me afectó bastante. Adivinen cuál. Pensaba hacer un post doble -intercambiando los títulos- en el que pareciera que hablaba de uno y hablaba del otro, cómo influyó -el que me influyó- en mi adolescencia, cómo compré todo lo que editaba; pero Parés con Doria/Peña hizo antes algo parecido. Nunca pensé que lo iba a putear a Parés.
También me detuvo el post de Peña, tanto fiambre seguido te aumenta el ácido úrico o convierte tu blog en una funeraria (Asimov decía que eras viejo cuando en el diario empezabas a estar más pendiente de los avisos fúnebres que de la economía o el deporte) y había que cambiar, pero la verdad es que mi supuesta "evasión" de la realidad es tan real para mí como irrelevante para los demás. ¿Qué importancia tiene que me esté deslomando en el trabajo, que ese esfuerzo tenga algo de compensación económica y que -más importante para mí, más irrelevante todavía para los demás- mi pequeño universo, las cuatro paredes que preservan de los elementos mis escasas pertenencias se haya convertido, cada vez más y más, en un salvavidas luminoso, un oasis beatífico en el que la realidad es un mensajero incómodo y fugaz, víctima del shot de kul grosero y sin demasiada explicación cuando amerita su espiante?.

Pedirle a ustedes que entiendan que la realidad, esa que nos comprende a todos y que incluye todo eso que vemos en la calle en este momento es apenas una porción de la vida que me toca vivir, importante cuando se impone (sí, sí, compré alcohol en gel. No, no compré y espero no necesitar barbijos. Sí, sí, hasta que la gente se cague de miedo y empiece a ser un poco más consciente de que las medidas profilácticas son útiles para la H1N1 y para casi todas las enfermedades similares no soy un fervoroso acudidor a lugares con mucha gente, pero si tengo que ir, voy con alegría), pero víctima de una relatividad asombrosa, capaz de eclipsarse detrás de una sonrisa, un beso o una conversación.

Sí, tengo algo que decir, es algo que vengo pensando hace unos días: Para todos, lo mejor, lo mejor de todo lo que puedan hacer, es:


(Mentira: el link en twitter de @chapita es este, pero el chiste era demasiado bueno)