15 mayo 2009

Lógica corta

El principal problema de la lógica que usan la pareja gobernante y sus colaboradores es la neurosis. Es una lógica neurotica, con todo respeto. Alguno dirá que tonto es el que hace tonterías, y que el calificativo aplicado en este caso a la lógica es hijo más bien de una cosa más grande, pero como siempre el todo excede el alcance de mis análisis, sepa disculpar ese alguno mi cortedad.
Tampoco quiero usar el término psiquiátrico como un calificativo trivial, como se hace con tantos otros. Intentaré justificarlo rápidamente y allí me dirijo.
Cada cuatro anuncios, dos peleas y una reconciliación, el combo gobernante establece una y otra vez límites a la interpretación posible de sus actos recientes cuando la implacable realidad anula los límites anteriormente definidos. Quizá una deformación profesional de abogados, acostumbrados como estaban antes de la informática a posdatar todo lo que dijeron con aclaraciones otrosidigo de último momento.
Claro, como si fuera un capítulo de The Twilight Zone, cada nuevo sesgo en la realidad provoca un cambio en ella que nunca es el esperado, veamos:
  • Las candidaturas virtuales de los actuales ocupantes de cargos ejecutivos para cargos legislativos -que no van a asumir ostensiblemente- es una muestra que bastaría por sí misma, pero no.
  • Kirchner grita que si pierde Cristina vuelve el descontrol del 2001. El público (ayudado por lo medios) entiende que Cristina se las toma si pierde. Kirchner se alerta sobre que quien paró la corrida de 2001 (con Kosteki y Santillán entre otros costos no calculados) no fue él, sino Duhalde. Sus voceros oficiosos limitan la interpretación, diciendo que lo que vuelve es la Alianza, no Duhalde (el mejor ejemplo sería la Unión Democrática, pero hay tan pocos peronistas verdaderos en las altas esferas del gobierno que nadie se acuerda). Todo el mundo lo mira a Cleto a ver si fue a comprarse un traje. Mientras, por las dudas, las primeras espadas le pegan un sosegate preventivo al Vice. Pero todavía queda pendiente cómo hará la Alianza para volver, si Cristina no se va. Igual, Macri habla de "hacer la transición lo más tranquila posible" porque interpreta que Cleto casi nos mató a todos de angustia con la votación de la 125, ante una supuesta renuncia de CF se quedaría congelado como Terminator en la tercera película (no, no cuando se congela con hidrógeno líquido). Ahora sí, todos se ponen como locos contra Macri, que para este gobierno es un clásico y más fácil que la tabla del uno. Igual, Mauri es un campeón en el arte de hacerse el boludo y no seguir la polémica (no sólo nació en cuna de oro, también lo hizo en casa de vidrio; preguntarle por el padre para verificar).
  • Lo mandan a Scioli a decir "ni" cuando le preguntan si va a asumir o no como legislador. Otro capo para poner cara de buen pibe. Alguno piensa que si Nacha Guevara viene siendo la única candidata "real", qué queda para los que no. ¿Fantasmas?. Kirchner se enreda en su propia tela, asegurando que va a asumir. Igual ¿quién lo va a obligar a ir? ¿Méndez? ¿Saadi? Ja.
  • Anuncian otro plan Inquilinos, modelo ideal de la política kirchneriana, inverso perfecto del "mejor que prometer..." de Perón. Y como con el Tren Bala, absolutamente disociado del motivo que le sirvió de excusa. El efecto nulo del anuncia lo habilita para ser relanzado una y otra vez. Para que te presten lo que vale una casa en José C. Paz, tenés que ganar como el papá de Macri, que vive en el Barrio Privado "Nuestra Señora de la Concha de la Lora", con propiedades que, según su valor declarado a la AFIP, no son dignas del Cartonero Báez, vaya a saber Dios dónde está esa alma errante.
  • Volviendo a la analogía Méndez-Kirchner, hay que reconocer (lo sé porque estuve ahí) que nos tolerábamos porque nos unía el espanto: María Julia, Neustadt, Galimberti y Luis Prol (y el avión estratosférico, la feyari y todo los demás) hacían que De la Rúa pareciera un señor al menos interesante y culto, Graciela Meijide la tía jugada que todos queríamos tener y Chacho todo un demócrata. Ahora es peor: no es el Carlo divagándole a unos escolares riojanos sobre vuelos balísticos transcontinentales o declarando de facto el pasaje de este montón de subdesarrollados a la categoría de primermundistas, no. Méndez deliraba, pero ni él (y ni uno solo de sus colaboradores) tenía un pelo de estúpido. Mientras nos dormían con la convertibilidad, el voto cuota y los pases gol de Maradona al Presi, los Kohan y los Cavallo trabajaban horas extras para hacer morir más y más niños de hambre en medio de la prosperidad que llenaba los charters a Miami y traía el África (con todo respeto) al conurbano, Tucumán y Jujuy. Ahora los ministros son todos iguales a Corach, defienden asuntos utilizando argumentos que un otario certificado consideraría insultantes. Y hay uno, uno solamente, capaz de hacer el trabajo que hacía Manzano y todos los demás en el menemato. Ése.
  • Ése, mientras la Señora Presidente anuncia sus anuncios en el quincho con atril, se encarga de hacer. Hace lo que debe, casi siempre off the record y low profile, porque los otros no pueden ya que están meta saltar cabeceando los adoquines que les lanza la pareja presidencial. Si el Gran Riojano (ufff, no nombrarlo es complicado, ehé) hubiese dedicado parte de lo que Ése ya dedicó para el Tren Bala & Others a construir un espaciopuerto para los viajeros con destino a Kyoto e intermedias, nos hubiésemos cagado de risa. En Miami.
  • El Señor Ministro de Justicia (y otras cosas menos importantes) habla de un programa de televisión (que tiene tanto rating que revienta por abandono cualquier otra teoría sobre la inteligencia nac&pop) para cometer suicidio verbal, callando al chancho a patadas (lo mismo que hacían él, CFK y NK con De Ángeli, con perdón de los chanchos). Total, nadie va a ver si el fueguito era o no importante después de apagarlo con napalm, qué tanto.
  • Analistas con mucho tiempo libre (no es mi caso, pero aplico) se acuerdan de que antes de la Alianza el Carlo tenía una enorme bolsa, mucho alimento para gatos (y a los intendentes del conurbano). Algo que no tenían ni Alfonsín ni De la Rúa, pedazos de salames. El verso de la redistribución, la chequera para las provincias y la Banelco (la misma de Flamarique, no jodan) para que los legisladores voten lo que quiera quien la porte, hacen el resto.
Uff, realmente me cansé. Después me tildan de anti-K, pero así no se puede, viejo. Al mismo tiempo, veo a gente que respeté por su trayectoria en otros ámbitos y que hacen el papel de comparsa, detrás de algunas reivindicaciones que nos están saliendo demasiado caras.

No las reivindicaciones, que se entienda. Ya pagamos mucho con los años de Dictadura. Pagamos por perder el sueño, el de ver a la generación menguada por los asesinos hacer lo que decían que iban a hacer cuando fueran gobierno, entre otras cosas (muchas más, no quiero extenderme más o enojarlo más, estimado lector).

La lógica neurótica. Por favor, no invertir los términos.