13 febrero 2009

Otro post rápido.

En estos días estoy con poco tiempo para algunas cosas (como tocar la guitarra), pero sigo tratando de no dejarme absorber por la molicie afásica y la desazón propias del burgués atrapado por sus obligaciones. Pero el día tiene apenas 28 horas y hay que tratar de aprovecharlas; así que acá vamos a resumir lo visto, leído y escuchado en estos días:

Vi en estos días (ando a la carrera por los Oscars): 
  • Valkyrie, de Bryan Singer. Teniendo la impresión previa que en los foros de cine y en los sitios de reviews se encargaron de adelantar, no fue tan mala. Cruise será siempre incapaz de empatizar con el resto de los actores de una película, pero tiene buenos actores que sí. En un momento, Singer trata de dirigir Ocean Eleven Tercer Reich Edition, tratando de hacer que el espectador medio (medio de Estados Unidos) logre interesarse por una historia que sólo tiene una (1)  explosión más o menos importante, nada de piñas y escenas románticas que no estimularían ni a un marinero con veinte años continuos en alta mar y sin ver una mujer. Encima, Von Stauffenberg era alto, y Cruise parece un capitán prusiano de juguete.  Se puede ver pero hay que ser condescendiente por ratos, 6/10.
  • Slumdog Millionaire, de Danny Boyle. Venía con el buen handicap de su director, a quien todavía no le vi una película mala y sí muchas buenas. Impresionante construcción del relato mediante flashbacks y, como siempre, demuestra ser el director que mejor filma lo realmente difícil de filmar (por ejemplo, las corridas a pie). El guión no tiene sorpresas en la trama, pero es perfecta. Quedarse hasta los títulos, por favor. 10/10 (sí, una joyita).
  • Revolutionary Road, la película de Sam Mendes fue una sorpresa. Bien actuada, bien dirigida, buenos diálogos. Con Di Caprio me pasaba como con Cruise, pero el rubio aprendió a actuar hace tiempo. Mendes, a la altura de American Beauty, demostrando su obsesión por la clase media americana y sus conflictos. Excelente la ambientación. 8/10.
  • Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen. Quizá la película que fui a ver con más aprensiones de los últimos tiempos. El director se asombra de que la consideren una comedia (la gente se reía mucho en el cine, a veces no pude identificar por qué), pero supongo que si la hubiese hecho hace veinte años aún estaríamos hablando de ella. Woody está viejo y sus controversias otrora transgresoras hoy apenas si le resultan algo chuscas a las ñoñas cuarentonas: el público de "Sex and the City" puede pretender que de repente le gusta el cine intelectual de Allen. No opinarían lo mismo de "Annie Hall". Bardem hace de Antonio Banderas y Scarlett Johansson de Victoria Abril. Penélope Cruz hace demasiado bien de ella misma. Ojo, no es mala pero es Allen, viejo. 6/10
  • Me quedan Frost/Nixon, Happy-go-lucky (que no sé si está para el Oscar, pero sí estuvo en los Golden Globes), Milk, Gran Torino, The Changeling, The Reader y no recuerdo qué más (tal vez Marley and Me, pero no soporto a Aniston).
  • Leído poco y nada (a tono con el primer párrafo del post), estoy releyendo unos cuentos de la Edad de Oro de la Ciencia Ficción antologados por Asimov y una crónica sobre Watergate que está magníficamente escrita y que justo viene al caso con la película Nixon/Frost que veré el próximo martes.
  • Voy casi terminando la segunda temporada de House, MD (el motivo de tan poca lectura, en realidad) y es notable las coincidencias que han ocurrido entre los capítulos y algunas cuestiones de mi vida personal durante la semana. De hecho, el post de mañana surgió, entre otras cosas, de tales coincidencias. House se estaba poniendo demasiado querible y le pusieron un poco más de vinagre a la mezcla. Seguiremos informando.
  • Casi no vengo escuchando nada nuevo, y eso se nota en Esquizofónicos, en manos de mis compañeros. Tengo ganas de subir la discografía de Gillan, ya veremos.
  • Sigo sin escribir mucho, pero lo que escribo viene bien.
Otra cosas pasaron: fui abuelo, por segunda vez en quince días. Parece que tendría que estar acostumbrándome, pero no.