28 febrero 2009

Lazy on the sunday afternoon/III

Varias coincidencias me fueron llevando a este post. Por un lado, la defensa que se hizo en Espíritu Rock del disco The Spaghetti Incident?, de Guns N'Roses. De dicho disco, pocas cosas me gustaron, pero Ain't it fun me encantó, porque juntaba dos grupos que me gustaban mucho, como Dead Boys y Hanoi Rocks. Por el otro, una conversación con un amigo, de esos que siempre te tiran una posta de algo que se te pasó por alto o algo nuevo que vale la pena, en la que me mencionaba a Cheetah Chrome, nombre perdido en mi memoria tan frágil. No era otro que el guitarrista de Dead Boys. Así que ahora deberán aguantarse otro post (des)memorioso del nono rockero.

A las raíces: Dead Boys es otra banda emblemática de fines de los setenta salida del CBGB (semejante porquería, ¿quién lo diría?), un punk más pulido que el de The Ramones y que era capaz de bajar un poco la velocidad, llegando a tocar temas de tres minutos, una vida para Johnny Ramone.

Con sólo dos discos oficiales, su legado punk es más importante por los músicos influenciados posteriormente (al menos, Gunses y Pearl James lo han reconocido públicamente) y las bandas que derivaron de su temprana separación, sobre todo la de Stiv Bators (uno de los primeros darkitos), The Lords of the New Church (Russian Roulette es uno de esos temas que uno escucha en determinados momentos y es como un bálsamo). Cheetah Chrome anda por ahí, colaborando y sacando discos todavía sin demasiada repercusión.

En 1979, cuenta la leyenda, Stiv y Johnny Thunders (de New York Dolls) vivieron juntos, con la ocasional visita de Michael Monroe, futuro cantante de Hanoi Rocks. No quieran saber, no le pregunten a nadie, qué pasaba ahí. Moore es quien canta Ain't it fun en la versión de The Spaghetti Incident?.

Hanoi Rocks es todo lo contrario, en sus orígenes, a Dead Boys. Nacieron en Helsinki, se desarrollaron tempranamente en Estocolmo y salieron a la luz en Londres.

Un punk más refinado -realmente, el punk es "hazlo tu mismo, como salga", por lo que cuando las cosas se refinan mucho en realidad se salen de la definición y del punk, digan lo que digan los que creen que Green Day es punk- por lo que está mucho más cerca del rock que de otra cosa, coquetearon con el glam, con el hard rock, con casi todo lo que andaba dando vueltas entonces.

Michael Monroe, aparte de cantar muy bien, eventualmente toca la armónica y el saxo en algunos temas. Tragedy es el tema que más me gusta de estos post punkers, pero también Taxi Driver. Un tema especial tiene el sonido de las guitarras en Hanoi Rocks, quizá lo que más me impresionó en su momento (lo menos, el saxo de Moore, que a pesar de usarse poco no tiene mucho que ver con algunas atmósferas). La influencia de Johnny Thunders y sus Dolls es sobre todo escénica.

Yo llegué a conocerlos tardíamente, en 1991, cuando Axl Rose bregó personalmente para que se republicase toda la discografía de Hanoi.


Ya que hablamos de bandas favoritas cruzadas, acá tenemos a The Lords of the New Church haciendo You really got me de los amados Kinks: