22 febrero 2009

Lazy on a sunday afternoon II

Existe una especie de falla histórica, más que nada alimentada desde los medios musicales, que ensalza a David Bowie como el máximo exponente del glam rock inglés (o T. Rex o Gary Glitter, según el cronista, su humor o lo último que descubrió después de despertarse de un joint).
Como la autopercepción del mundo (o la documentación de esa percepción) se hace en Estados Unidos, lo que no deja huella dentro de sus fronteras no existe. Bowie, T. Rex o Gary Glitter han sido, de mayor a menor, registrados por el mercado estadounidense (casi todos por razones extramusicales) y tienen su lugar en el panteón. Nadie les niega su importancia dentro del género, pero hubo otros más grandes: Slade.

Como muchas de las mejores bandas inglesas, Slade nació en los arrabales pobres de Birmingham, Inglaterra, en 1966. Su éxito en Inglaterra fue tan arrasador, que hay pocas bandas comparables con ellos. Por supuesto, ninguna dentro del Glam. Y acá quizá haya que darle crédito al esnobismo de los periodistas musicales: Slade era una banda que saltó de los sótanos a la exposición pública sin tanta controversia homosexua ni creativa. Eran más bien un carnaval, pero indudablemente hard rockers.

Tiempo después, bandas como Kiss rompieron el hielo (con bastante dificultad) y sacaron a la luz la influencia de Slade. Y Quiet Riot tomó buena tajada recreando sus gancheros hits, ahora en Estados Unidos y en todo el mundo.



Los snobs le perdieron el miedo hace poco, como lo demuestra que existen decenas de bandas tributo que hacen covers de Slade; como ésta, la banda tributo más famosa de todas: