06 enero 2009

Imperdible sumario del 2008

He visto en algunos blogs -cuyos dueños están bastante bien pagados de sí- que hacen una especie de selección de los mejores *algo* que hicieron el año pasado.

(¿Dije "año pasado"? Suena raro decirle al 2008 así, ya, tan pronto. Es como si todas las cosas que le atribuíamos a "este año de mierda" continuaran sin solución de continuidad -esa frase es la que no tiene solución, Fender- en este año.
¿Dije "este año"? ¡Pelota! Si todavía está en pañales el 2009 -criaturita'e dios-, ¿puede estar ya en funciones? ¿No es un poco injusto? La verdad es que ya ponemos 2009 en la fecha de cualquier cosa que necesite ser fechada. Y matemáticamente, estamos transcurriendo uno de los 365 días que componen este año. O sea que minga, es totalmente responsable de que la cosa no cambie. Si un año empieza así es porque empieza fracasado. Un año de mierda.
Declaremos ya mismo el 2009 como perdido.)

Perdón, me dejo llevar. Decía que he notado que algunos bloggers hacen una especie de anuario con sus mejores trabajos (posts, notas, fotos, viñetas, dibujos, cuentos, etc.), aprovechando que las fiestas (lo verdaderamente original sería hacerlo en abril, ponele) dan excusa para balances.
Habiendo visto la doceava automención, me dio sensación de que que no soy un blogger atento. Me pierdo esas oportunidades, sobre todo haciendo este excelente blog que hago.
Me parece justo darme la oportunidad de señalar qué posts me parecieron mejores, cuáles me dieron satisfacciones más allá de su mera escritura y cuáles han sido bien recibidos por el respetable. Y de paso, tengo que pensar un post menos para rellenar hasta marzo, fecha en la que todo el mundo cree que empieza el año. Así que ahí van, los mejores posts de Gebiet, acompañados de un somero resumen para no poner el link y que no me acusen con justicia:
  1. Enero. "Crónica del viaje al centro del mundo": A principios de año viajé a Nueva York para participar en un grupo interdisciplinario internacional de estudio de las variables globales mundiales que intentan predecir las futuras fluctuaciones económicas, climáticas, tecnológicas, políticas y sociales. Predijimos un período de expansión económica; baja en la temperatura media y en el dióxido de carbono a nivel mundial; un importante crecimiento de Microsoft en desmedro de Google y Apple (sobre todo en el duro mercado de los reproductores de música y sistemas operativos de teléfonos y pads) y la consolidación definitiva de su navegador; el fin del conflicto en medio oriente y la solución a los problemas que tiene Cristina para llegar a tiempo a todos lados, sobre todo si es un papelón internacional imperdonable; y anunciamos que los republicanos ganarían las elecciones de EE.UU. por amplio margen. Bush sería también considerado como candidato al premio Nobel de la Paz.
    Bueno, en realidad, esto no era lo importante del post, lo importante era que fui a Manhattan de arribeños, con todos los gastos pagos y se los pude refregar en la cara.
  2. Febrero. "Buscando el tesoro oculto de Manubens Calvet": Fuimos (en realidad "fui", pero el plural queda mejor) a Oncativo a investigar in situ la pista que teníamos sobre la fortuna de Manubens Calvet. Parece que, ante la ola de herederos que se le venía encima, el viejo habría enterrado la mayor parte de su dinero en un paraje secreto de las sierras de Córdoba, Anduvimos con la pala como topos por todos lados sin resultados definitivos (obvio, no estaría escribiendo esto -ni habría escrito el post de marras: me habría rajado con la pasta a Papeete). Ante agresiones armadas de los lugareños decidimos partir con la intención de no volver. Ellos se lo pierden.
  3. Marzo. "Claves para 100 días de Gobierno": Comparamos (dale con el plural) los primeros 100 días de los últimos gobiernos (salvo el de Rodríguez Saá, pero hay que reconocer que en siete días hizo más cagadas que muchos en doce años) con el de CFK. Lloramos mucho, no se salvó ninguno. Ni nosotros.
  4. Mayo. "De mochilero por el país": Después de una crisis moral y de valores decidí dejar la civilización e internarme en el país profundo, al decir de nuestra presidente. Regalé todas mis posesiones materiales a mis seres queridos, acompañando la acción con un largo discurso que hablaba de lo fútil que es la vida en esta sociedad de consumo, lo magro que uno deja este mundo y donde también les enumero todas las ventajas del zen de no poseer.
    El problema es que apenas llegué hasta Cañuelas porque los piquetes del Campo no me dejaron pasar de ahí. Después de una dura crisis interna para aceptar la derrota (y ver con qué cara les pedía a todos que me devolvieran las cosas), decidí retornar. Todavía estoy peleando con algunos tránsfugas -que se decían amigos- por mis ahora nuevamente necesarios bienes materiales. Sobre todo uno que yo sé que me hace bromas chuscas cuando le manifiesto mi vivo interés por recuperar la notebook.
  5. Julio. "De Shostakovich a Nigga, pasando por Tino": Estaba aburrido y se me ocurrió explicar por qué desde mis años de infante -en los cuales fui criado por mis padres entre algodones, con leche tibia y miel- pasé de la música clásica con la que mis progenitores me cultivaban cual malvón de patio a los armoniosos trinos de los grupos latinos miami-wannabes, con intermezzo obligado en Parchís, Menudo y Son by Four.
    A la inversa de lo que les pasó a los de SEBUP, las fans de Axel llegan a este blog a dejarme comentarios aprobatorios. Y me mandaron una carta de agradecimiento los ex Tremendo, con el título "¡Tu también eres un ritmo loco!". Esto compensa lo de Mars Volta, por supuesto.
  6. Setiembre. "Incidente Mariposa": En un intento por escribir el post perfecto, con múltiples links probatorios a las fuentes de todas mis ponencias, se produce un momentáneo confluir de bits, bytes, ceros y unos, en una serie de tramas IP que se combinan de una manera única y trascienden la virtualidad, provocando un efecto perturbador en La Realidad. Vislumbro apenas su subtrama como una matriz de números y tengo la sensación de que todo -la misma vida- es un sueño. Un tal Morfeo me llama por teléfono, me dice "Che, Neo" y me pide que "siga al conejo", pero salvo la chica con aquel feo tatuaje, no vi ningún conejo para seguir. Y viviendo en la ciudad, menos todavía. Todo quedó como un mal viaje, aunque todavía no le encontré explicación a la cicatriz en el pupo.
  7. Noviembre-Diciembre. No se gasten, el año estaba perdido y no escribí más nada como la gente (bueno, otra gente, la gente que prefiere no leer este blog y que lo leería de escribir esas cosas que ellos leen, yo entre ellos). A ustedes que me leen les alcanzó con las pavadas que escribí, así que no se quejen.
Si, yo también los quiero mucho.


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Cómanla, putos: Parés me mandó la viñeta. A mí, sí. Mamen, aweonaos. Uh, perdón. No, los quiero mucho, los quiero mucho.