14 noviembre 2008

On the rocks.

CFK acaba de vetar la prohibición de explotar las áreas geográficas cubiertas de hielo, los glaciares. Es decir, las cámaras habían aprobado una ley que limitaba la explotación a las áreas no cubiertas por hielos permanentes y creaban un registro satelital de todos los glaciares continentales, a los efectos de estudiar su evolución. Según el decreto, Cancillería dice que censar los glaciares afectaría la demarcación limítrofe con Chile (algo que parecen ignorar los chilenos, que ya lo hicieron).
Todo a pedido de Barrick Gold, la minera más grande del mundo, que explotará la mina a cielo abierto también más grande del mundo en la provincia de San Juan.  La minera necesita, literalmente, evaporar algunos glaciares (¿qué son algunos glaciaritos del orto contra tres mil millones de dólares?) para poder operar y esta norma los dejaba sin negocio (no pregunte a quién).
El registro satelital de glaciares operaba también en contra, pues tener un registro de cómo el medioambiente es destruído es mala publicidad. No basta con permitirles la degradación del reservorio de agua dulce más importante del mundo, también hay que evitar medirlo; como pasa en Catamarca, en Bajo La Alumbrera, en donde el zorro controla el gallinero (ahí también, oh casualidad, hay un temita con el agua. ¡Como con Botnia!).

Claro, alguien podría pensar que esto es un escrito político. Lo es, como quejarse del precio del tomate o de la inseguridad. Pero en realidad es una patada en los huevos a los imbéciles progres que todavía apoyan a los K ciegamente, por estalinismo automotivado o mero oportunismo. ¡Qué habrían dicho si fuera Méndez el que hubiese vetado la preservación de los glaciares!

Después D'Elia me habla de oligarquía.