04 octubre 2008

Ablandar la roca.

En estos días el mundo alrededor se puso en movimiento. Era un detrito denso en el inodoro de la vida, pero empezó a manar abundante agua cristalina aclarando un poco las napas freáticas. Es que varios decidieron hacer esa cosa que se hace cuando se está despierto (es decir, consciente) en este valle de lágrimas: vivir. ¡Aleluya!
Me llenan de asombro, pero también de alivio, porque parecía que era más fácil la sorda indolencia por las pulsiones normales que el aceptar que estábamos estirando los plazos, falseando los sueños o siendo burramente incoherentes.
Por supuesto, la excusa de correr una carrera por tener dinero, ser de dinero o aparentarlo nos hace creer que todo va bien y libra un salvoconducto para la molesta policía de la conciencia (encarnadas por las tías preguntonas en Navidad).
Estamos ocupados, perdón. Amar, ser amado o pretenderlo puede esperar, mientras tanto. Nihilismo, aislamiento, apatía y soledad. Como el emo de Capusotto.
Prozac, Rivotril, Clonazepan para los que consiguen recetas. Sustancias más ilegales para los que no.
E Internet, claro.

Alguien nacerá, alguien morirá. Mientras tanto, es al pedo disimular que sabemos que cada latido es uno menos en una cuenta que no nos es posible conocer. Pretendemos que nadie muere nunca, como dice Dolina. Justificar esos golpes en el pecho con unos flashes de conciencia no está mal, aunque sea un par de veces al año.

Esta canción es para una de mis tantas hijas putativas, esas hijas del corazón que por ahí tengo y que me hacen renegar cada tanto, pero que de repente es feliz. Es apenas un caso testigo, una de las tantas personas a mi alrededor que está haciendo que el mundo gire.


Those schoolgirl days, of telling tales and biting nails are gone,
But in my mind,
I know they will still live on and on,
But how do you thank someone, who has taken you from crayons to perfume?
It isn't easy, but I'll try,

If you wanted the sky I would write across the sky in letters,
That would soar a thousand feet high,
To Sir, with Love

The time has come,
For closing books and long last looks must end,
And as I leave,
I know that I am leaving my best friend,
A friend who taught me right from wrong,
And weak from strong,
That's a lot to learn,
What, what can I give you in return?

If you wanted the moon I would try to make a start,
But I, would rather you let me give my heart,
To Sir, with Love