17 julio 2008

Preludio a una fe de erratas

Ayer me terminaron de convencer que este país da para cualquier cosa: los supuestos "guardianes de los derechos humanos" se reunían con la hermana de un senador vinculado políticamente a la muerte violenta de una criatura para conseguir el voto a favor de las retenciones.
Lo que sigue es una catarsis llena de eufemismos (no quiero que se me llene el blog de tarados que googlean) pero a buen entendedor, pocos nombres propios. Así que, sin culpa,

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Estaba escribiendo un sesudo post sobre las definiciones que se hacen de la derecha y la izquierda en discusiones que leí o escuché por todos lados. La verdad, tanto se me crecieron los testículos que rompí el fondillo de los pantalones: incoherencias supinas, hijas de la desmemoria, el reduccionismo oportuno y la caradurez más insultante. Megaincoherencias, diría.
Por haber vivido en cierta provincia durante muchos años y conocer de cerca sus personajes, me repugnó hasta dejarme sin bilis la actitud de los que remontan las banderas (nuestras banderas) por los DDHH cuando transan con el responsable político de un crimen alevoso del que nunca se hizo cargo. Las incoherencias son tantas que me resultan difíciles de enumerar: al hijo bobo del ex banquero de "Mientoneros" lo intervino Sarlos Baúl Méndez con la excusa del asesinato de una nena, dándole ocasión al "equipo interventor" de ver si recuperaban algo de "Lo que el Viejo se llevó" del millonario rescate que un famoso empresario tuvo que pagar por su libertad y puesto a la custodia del habitante de Úbeda. Dicho equipo formaba parte de una gran "pipa de la paz" que se habían fumado la facción "empresaria" de Mientoneros (a la que le fue muy bien, incluídos escándalos con fundaciones de curas pederastas y divas telefónicas llenas de agachadas), Méndez y algunos miembros de la Justicia, entre ellos un fiscal del que no me quiero acordar. El lugar de encuentro fue un casorio en Uruguay, utilizadocomo cortina para cubrir la reunión.
La intervención y la mayoría de sus esbirros eran cuadros (casualmente, se salvaron de la entrega pactada en Francia -mirá vos, otra vez a escondidas y en el extranjero-) devenidos en oportunos menemistas -ahora oportunos kirchneristas- quienes dieron vuelta como un guante al salame que anoche votó por el Sí a instancias de la negociación que hizo la "hija que no es boba".
Estoy harto que se rasguen las vestiduras por los fachos de la SRA que posan con Buzzi, glotones gorilones golpistas (no contar los fachos que también había dentro del peronismo, entre ellos Moyaaano) tanto como los escándalos del otro lado por ver a Barrionuevo, los troskos, Castelli, Llambías y Blumberg en la estampita.

Estoy harto.

me da ganas de reír, llorar, matarme, matarlos a todos, y después -encogida de hombres mediante- mirarlos con cara de "qué hambre".