26 junio 2008

A veces pega una, Pigna.


"Gabinete Inalámbrico" - Ceo
Chiste, editorial y crónica periodistica, todo en uno. Como las viejas tapas de la Revista Humor.
Ayer el vilipendiado (por mí, por lo menos) Pigna recordó en "Lo pasado pensado", en Canal Siete, a la Revista Humo(r), la mejor que hubo en la Argentina. Llegó a vender 330.000 ejemplares cada quincena y reunió a un grupo de dibujantes, escritores y periodistas de excepción. De su inacabable fuente de proyectos salieron Fierro, Sex Humo(r) y Péndulo, entre otras.
Me resultaron enormemente dignas las palabras de Cascioli, su director: cuando Pigna le dejó entrever que en su lugar sentiría orgullo, Andrés Cascioli le dijo que no, que si tenía que recordar un sentimiento era el de enorme tristeza. Dolina lo explicó mejor: "la revista era apenas un consuelo para los que pensábamos de manera diferente a lo que salía en todos los medios, pero no ganó a nadie que pensara distinto". No todo fue así: recuerdo a Palito Ortega, entonces empleado de Massera y luego gobernador peronista del Tucumán, quejándose hace unos años retrospectivamente de su fracaso con Sinatra y acusando "a la zurda que estaba en la Revista Humo(r) de hacer festivales populares en mi contra".
Méndez le hizo más de treinta juicios. Mary July perdió uno y no pagó las costas porque se declaró "insolvente". En democracia, el peronismo se encargó de destruirla como nos destruyó a todos: con el poder económico. ¿Cachai?
Quizá no sirvió tanto a sus contemporáneos como a nosotros, los que veníamos después. Fue la última muestra de política para el resto de las generaciones, un verdadero ateneo. La pluralidad de Humo(r) no se ha vuelto a ver jamás.