15 mayo 2008

Escupir para arriba

Cuando escribí esto no me dí cuenta de que yo también tengo un cuarto de sangre vienesa.
Antes pensaba que era un dato útil para sacar a relucir en las reuniones y compensar algunas deficiencias con la gimnasia social, provocando la inmediata admiración de timoratos y débiles de carácter.
Ahora, si abro la boca, me van a meter preso preventivamente.