19 mayo 2008

Clásico contemporáneo.

Antiguamente Frank Sinatra podía bailarse bajo la luz de la luna, mientras se lo oía en la radio de sintonía más popular por el receptor AM del auto (o eso nos hicieron creer las películas norteamericanas).
Después de las cacofonías escasas de talento a las que nos sometieron el devenir del comercio musical, las marcas de gaseosas y MTV, cuesta encontrarle una analogía a aquella música bailable y ensoñadora sin caer en la asquerosa melaza o en la succionadora de dólares.
Me propongo aquí dejarles tres ejemplos tres de lo que yo considero "musiquita para mover la cabecita sin perder la oreja":

Goldfrapp - Happiness



Faithless - Bombs



Arcade Fire - No cars go