27 mayo 2008

Argentina, país de catástrofes

Hace unos días me contaron la historia de un lituano que se nacionalizó argentino y estaba feliz. Quien me contaba la anécdota, justificaba al reciente conciudadano diciendo que éste es un país privilegiado: nunca tuvo guerras, desastres naturales o calamidades impuestas por el destino. De chico también oía decir que con dos cosechas salvábamos cualquier problema económico y que eramos "Argentina potencia" y el "Granero del mundo". Ponemos a Maradona, Ginóbili y Bocca en la estampita y esta tierra es poco menos que el país más mejor del mundo.
Sin embargo, me permito disentir: mi generación (la de los nacidos entre finales de los sesenta y principios de los setenta) vivió infancia y adolescencia en un país de mierda, amenazador, lleno de temores. Vivimos, desde los setenta:
  • El terrorismo de Estado y la violencia criminal* de los grupos populares armados,
  • las "hipótesis de conflicto" con Chile, en dos oportunidades (por lo menos, que yo recuerde)
  • la guerra de Malvinas.
Sumado a eso, sufrimos económicamente:
  • el Rodrigazo, que inauguró la hiperinflación alla Argentina;
  • el desabastecimiento de Isabel, que nos enseño a acaparar cuando faltaba y aumentarlo;
  • la 1050, que dejó sin vivienda a los deudores hipotecarios;
  • la deuda externa, diez dólares para autopistas, mil para autopréstamos, diez mil para el bolsillo;
  • la tablita, que nos brindó la primera primavera financiera o "plata dulce" para los que no debían guita;
  • el dólar de Sigaut, que mostró que no apostar al dólar era perder;
  • el peso "argentino", adjetivo útil para que no se dudara de su debilidad, aún sacándole dos ceros al devaluado peso/ley 18188, ya que apenas dos años después siguió ...
  • ... el Plan Austral alfonsinista, y cómo hacer una moneda fuerte sacándole más ceros (tres) al peso argentino y "congelando" los precios;
  • el desagio de Sorrouille, que enseñó a no confiar en los depósitos a plazo largo (aunque para los que estaban endeudados era interesante, pero ¿quién tuvo ganas después de la 1050 y la tablita?);
  • el ahorro forzoso, primera incautación impositiva "por única vez";
  • hiperinflación alfonsinista, y los saqueos;
  • hiper menemista, demostrando que cuando la especulación es buena no respeta banderas políticas;
  • la incautación de los plazos fijos de Erman González con el "plan Bonex"; con el cual se aprendió a tampoco confiar en los depósitos a "corto plazo".
  • La convertibilidad de Cavallo, que siguió sacándole ceros (¡cuatro!) al peso y lo ató a la "fortaleza" del dólar (no es extraño que desde entonces venga perdiendo potencia y que hoy el euro sea más fuerte que el dólar ¡con semejante mochila!);
  • las privatizaciones de Dromi, María Julia y Adelina, que nos dejaron sin hospitales, sin trenes. sin petróleo, sin gas, sin energía, sin ...
Lo que pasó después no fue mejor, pero ya éramos adultos. Sufrimos lo que vino, pero ahora somos responsables directamente. O no tanto, pero eso nos dicen.
Así que la próxima vez que me digan que vivo en un país de privilegiados, pongo una bomba y grito "¡Perón!".

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* En 1977, una bomba explotó en la casa de un alto cargo de una multinacional (creo que era Ford). Los vidrios y la mampostería volaron a centenares de metros. Fue un atentado del ERP y murieron algunos transeúntes, entre ellos una nena que iba a la escuela.
Habíamos pasado por ahí menos de diez minutos antes. Mi hermano y yo (siete y diez años, respectivamente) íbamos a la escuela (otra, que estaba a la vuelta de la de la nena muerta), a unas cuadras de ahí. El susto por la detonación y los gritos de todo el mundo no los olvidaré nunca. Jamás le dijimos a mi vieja lo que pasó, no sé por qué.


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Ahora, les dejo este recorte del diario El País: El "Gobierno" era el de Alfonsín. Y Manzano era un pibe que prometía (otras cosas).
"El Gobierno aspira a conseguir el acuerdo social que le permita poner en marcha su nuevo plan económico, pero el peronismo ya ha adelantado su desacuerdo. El joven diputado José Luis Manzano, jefe del bloque en la Cámara de los Diputados, advirtió que 'sin otro modelo de pago de la deuda, sin inversiones, sin transformaciones estructurales, ningún plan puede tener éxito en la Argentina actual'."
Parecieran que pasan cosas en este país. Pero siempre pasa lo mismo, como en una moviola.