16 abril 2008

Humo sobre el mother

Considere si alguna vez tiene que limpiar su pobre computadora (hablo de limpiarla físicamente, desmontándola pieza por pieza: motherboard, discos, memorias, cables del frente -encendido, reset, leds varios-, cooler del procesador, disipador del procesador -la madre de todas las mugres, incluso su PC, oh frenético/a trapeador/a obsesivo compulsivo/a que no tolera una miga en el teclado-, placas adicionales varias y fuente): nunca lo haga en días como hoy.
Puede que arme algo mal, o por esas cosas de la vida alguna cosa no ande porque sí. El olor a quemado es un mal síntoma para todo: la comida, las casas y, también, los componentes electrónicos.
No es día para -encima- reparar tu PC porque el puto USB se tildó, no te permite ni siquiera encender el equipo y la BIOS dice que le duele acá y allá; mientras conectás y desconectás todos y cada uno de los trastos enumerados arriba una y otra vez. No, no es día.
Entonces, caro lector que osas ir en contra de la termodinámica justo cuando se incendia medio Delta: embromate si cada dos minutos te parece que algo huele mal dentro del gabinete.
Hay días que es mejor no levantarse de la cama.