01 mayo 2008

Feriado inmerecido, pero feriado al fin.

Acá iba a dejar un saludo para todos aquellos que, día a día, se esfuerzan inútilmente en sostener (creyéndose) la mentira de la dignidad del trabajo.
Muy loable el empeño no es, igual. Habiendo tanta gente sin trabajo, lo más probable es que se lo estén quitando a alguien que lo merece más o lo necesite más. Y todos sabemos que en realidad no trabajan todo lo que pueden sino lo menos posible. Sí, aunque trabajen 16 horas, se la pasen todo el día quejándose y sus jefes no dejen de castigarlos con el látigo cada vez que los ven cabecear delante de una máquina que cuesta millones. No, no importa si tienen 15 hijos famélicos, si necesitan dos trabajos para pagar la hipoteca o lo que sea. Trabajan (lo menos posible) por dinero (lo más posible).
Nadie viene a decirle a la Directiva de una empresa en problemas "páguennos menos pero no hagan peligrar las fuentes de trabajo", ni sugerirle al patrón negrero que los obliga a pasar más de diez horas sudando el culo en una micropyme de "emprendedor": "mire, yo sé que no puede pagar otra persona, pero dividamos mi sueldo a la mitad, traemos a alguien que nos ayude y de paso damos trabajo a otra persona". Ni hablar si se ganan un premio millonario "¿Trabajar? ¡De acá! ¡Lo primero que hago es irme a la mierda de essssta oficina del orrrrrto, man!". Nadie trabaja por gusto, nadie lo hace si no es por dinero. Y todos sabemos que eso que no reporta dinero y que se hace por fuera de las horas laborales no es trabajo. Andá a decirle a tu futura esposa que trabajás de voluntario ad honorem en una ONG, o pedile un crédito al banco con ese único antecedente.
Salvo que seas millonario y trabajes simplemente por gusto, este no es tu día, neurótico esclavo apegado a la mensual esperanza de un dinero siempre insuficiente. Aunque quisieras vivir en la utopía comunista, disociando tu anónimo esfuerzo de una distribución ecuánime de bienes y víveres, siempre vas a estar pendiente mirando si otro que hace lo mismo o menos que vos recibe más. Y, en cuanto no puedas chillarle al politburó, terminarás haciendo el universal (de cualquier lado del espectro ideológico que estés) "para qué mierda me rompo el culo" y cuando no te supervisen te vas a quedar en babia mirando la pared, chateando, escribiendo en el blog, hablando por el teléfono del trabajo a Paraguay, soñando despierto o lo que sea. Eso si no se te ocurre robarte los post it, sabotear máquinas, planear el asesinato de tu jefe o prenderle fuego al edificio.
No, no es para vos este día, maldito criminal interesado.