26 marzo 2008

And The Fender Chord goes to...

El distinguido blog La Barbarie sintetizó mejor que nadie lo que está pasando: Esto más que solidaridad interclases es síndrome de Estocolmo.
Por más que el periodismo intente hablar de piqueteros y "ciudadanos" yo aclaro que son todos piqueteros, porque no soy racista. D'Elia le copa la plaza a los pitucos, mientras la policia se caga de risa. Este país es una gran carcajada. Un plato. La iluminada habla por TN, diagnosticando con su habitual agudeza la perogrullada, olvidando cuidadosamente en el análisis su propia falta de representatividad.
Las esposas de los productores salieron a buscar ropa de hace diez años para parecer más pobres y poder ir al corte (de paso, no arruinan el último conjuntito Paula Cahen D'Anvers, comprado en el shopping de Rafaela).
Desde el gobierno repiten que el capital es maaaaalo. Hablan de redistribución. ¡¡¡¡SON TODOS RICOS, HIJOS DE REMIL PUTAS!!!! Los Kirchner, que entreguen el 44% de todo lo que tienen, a ver si no se cagan a trompadas con D'Elia en la propia Plaza de Mayo.
Pero hay que entender que en este país, así llueva guita, siempre habrá boludos a los que le vaya mal. Y serán mascarón de proa de los vivos de siempre.
Cabezas de turco, carne de cañon.