05 septiembre 2007

Mirando hacia atrás - Parte I: Música

Hace un tiempo que vengo pensando este post. Es algo complejo y lo voy a separar en diversos temas que en definitiva tienen algún punto en común y que probarán algo que no se entenderá bien qué es, pero que me hace feliz escribir.

El Show del Recuerdo.
Hace unos años, al final de los noventa, se empezó a ensalzar la música de la década anterior (ya me dirán que siempre pasó eso, pero no a este nivel). Aparecieron algunas FM dando largos segmentos de aire a esperpentos como Careless Whisper, bazofias adosadas al colectivo "clásicos" sin ningún criterio de selección, salvo el de haber sido perpetrados en la década del ochenta.
Y hasta hay un tópico de conversación: "¿Te gustan los clásicos?". No, no se habla de música clásica. Se habla de una mezcla azarosa de Siouxsie and the Banshes, Martika, Warrant, New kids on the block, David Bowie y The Smiths, cuya única comunidad es haber sido editada, repito, en aquellos años.
Ojo, no tengo nada contra los gustos eclécticos (yo los poseo en grado sumo) pero ¿cuántos escuchaban realmente un disco completo de Siouxsie? Cualquiera puede prestarle oreja algún compilado de hits. ¿Cuántos de los que se deleitan con Friday, I'm in love se dignaron escuchar completos un par de discos al hilo de The Cure?
Puedo hacer una lista extensa de buenas bandas que casualmente nacieron en los ochenta o se desarrollaron ahí, pero mezclar a Echo and the Bunnymen con Michael Jackson me da náuseas.

Aumento la apuesta: Extiendo esto a cualquier década. No es lo mismo The Beatles o The Zombies que The Who o The Monkeys. O que la raza, el lugar de procedencia o siquiera el estilo musical asegure algo per se.

Escuchar artistas de otras épocas no tiene nada de malo.
Gracias a Antony por no quedarse con su ídolo Boy George o con Lou Reed. Gracias por ser otro que toma la lanza y la detenta, y no otro boludo que se la clava en el pecho.

Y ya que estamos, algo de Antony no viene mal.