17 agosto 2007

Los políticos e internet

De arriba me invitaron a participar en un blog. Pensé que era alguien conocido, y el nombre del blog, "Argenlibre", me sonó vagamente a algún emprendimiento periodístico amateur.
Acepté.

Bueno, lo explico mejor en el post que dejé ahí (espero que estos muchachos sean valientes y no lo borren):

Ayer apareció en mi bandeja de correo una invitación para participar en este blog. Extrañado -no recordaba haber prometido participar en un blog colectivo con ese nombre-, pero curioso al fin, acepté (primero hice una comprobación rutinaria anti-phishing).
Cuando pude ver de qué se trataba lamenté el haberlo hecho, y me iba a desuscribir automáticamente: no tengo ni de cerca el perfil PRO que se necesita para estar entre tan distinguida compañía:
  1. No soy joven (tengo 40 años).
  2. No soy PRO (soy demócrata cristiano).
  3. Tengo una visión humanista de la política, lo cual implica que el bien común está primero. Traducido: el Estado debe ser fuerte para proteger al débil.
  4. Creo que las mayorías son responsables de la libertad de las minorías. Cada ser humano, de alguna manera, forma parte de alguna minoría. Tanto, que a veces es un individuo.
  5. La democracia escuálida que tenemos sólo se puede curar con más democracia, no con iluminados.
  6. Estoy a favor de la unión civil, el aborto terapéutico, la planificación familiar, la educación sexual y la despenalización del consumo de drogas.
Pensé que había sido todo fruto de una confusión, o un intento válido de sumarme de alguien que me conoce someramente, pero con buena intención.
El invitarme era algo válido, pues si no me gusta, me voy. Pero vi mi blog entre los links de los que apoyan a éste y me enojé.

¿Quién puede sumarme a este colectivo, sin preguntarme primero? Entonces, ahora aguantarse este post:

Ojo. No es que me caiga mal López Murphy. Lo escucho con interés -y eso es mucho, teniendo en cuenta el nivel de políticos que tenemos-, por ejemplo, en Radio Del Plata con motivo de la última Feria Ganadera en la Rural.
Sin embargo, por más buenas intenciones que tengan -me dirijo a los que lo apoyan- no tiene chances. No sirven los cartelitos graciosos para hacer política (como los que se encuentran a la izquierda de éste blog, por ejemplo). Ya lo demostró Telerman.
No tiene oportunidad porque perdió la oportunidad de mostrarnos a los argentinos la altura que el resto no tiene: sentarse con Carrió y Lavagna y otros sectores e intentar una alternativa firme al proyecto mafioso de los K..
Dilapidar el esfuerzo opositor en vanidades personales es lamentable cuando el riesgo es tan grave. No ser capaz de generar esa sinergia inhabilita a cualquier político para el cargo de Presidente de la República y lo condena a rogarle al Cielo una oportunidad histórica, como la que tuvo K.. Y ya sabemos qué precio pagamos para llegar ahí.
Si, la Alianza fue una porquería. Pero la democracia sólo se cura con más democracia. De malas alianzas está llena la historia argentina. Siempre nos unió el espanto, como dice Sebreli. Quienes son la alternativa perdieron la oportunidad de romper la maldición: construir sobre escombros, sangre y llenos de odio.
El peronismo aprendió a ser oportunista y generar la fuerza necesaria para estar en el poder cuando nadie puede. Por más valijas, Skanskas, ministros corruptos o lo que quiera que sea necesario (aquello que en otro país provocaría una caída segura del gobierno), no habiendo golpes militares, el peronismo lo aguanta casi sin titubeos.
En democracia, la única manera de voltear a este gobierno es ganándole en las urnas ¿Es tan difícil asumirlo? Bueno, López Murphy, Carrió y Lavagna (por nombrar a los más afines) nos niegan la herramienta para hacerlo.
En política, los lugares se ocupan, no se reclaman. El espacio de pingüinismo debe ser llenado con algo.
López Murphy (ni con su tan ansiado Mauricio apoyándolo) no tiene la fuerza para estar ahí. Será un excelente candidato para ocuparlo, no le discuto los pergaminos. Pero en democracia, gana el que tiene más votos.
Yo, que milito en un partido minoritario, lo sé como una verdad revelada ¿No lo sabe López Murphy?
Y mis compañeros, que lo saben tan bien como yo, eligieron a C. K. para apoyar. No estoy de acuerdo, y elegiré mi candidato perdedor con sumo cuidado.
A quien corresponda: libérenme de la pesada carga de apoyar a quien no apoyo.
Votaré, casi seguramente, por Lavagna."
Largo, pero después compenso con un cortito. Como Podeti.