22 agosto 2007

Fendertron vs Lanatron

En el suplemento cultural adn de La Nación del sábado 18 de agosto, Lanata habla sobre Second Life.
Primero justifica la necesidad del ser humano de vivir alter egos, sigue con la historia de internet (que no le consumió más de dos minutos en Google o Wikipedia) y después se deja llevar por la sonsera mal atribuída a Bill Gates de que (sic) "64 k son suficientes".
Bueno, alto ahí, Mr. Lanatrón (su avatar en Second Life): primero, eran 640K, no 64, como repite a cada rato. Una rápida revisada por cualquier salame de sistemas (como yo) salvaba el tonto error (pero que en La Nación, en un suplemento de cultura, y escrito por quien está escrito, rompe mucho los huevos).
Y la cita no es del todo feliz: Bill Gates fue sacado de contexto -con intención- por los pícaros linuxeros, para solaz del mundillo envidioso de su dinero (entre los que me cuento). Billie dijo que "640K son suficientes", es cierto, pero dentro de una frase en la que se hablaba de programas con tecnología de ocho bits. Se refirió a la ingeniería del momento, no estaba haciendo predicciones. Para equivocarse con ellas, hay otras mejores y más actuales. Eso no es nada, porque después intenta explicar los términos a los que hizo referencia previamente, y se pone peor, mandando fruta: "64 K representan poco menos de 0,5 megabytes y hoy cualquier notebook hogareña tiene 512 megabytes. Los 28 kbps son historia: la transmisión actual en Internet se hace a 614.400 kilobytes por segundo" ¿Lo qué? Nada de lo que dice es siquiera cercano a la verdad: 64 k(ilobytes) son apenas 0.062 megabytes, mi notebook -que es cualquiera- tiene apenas 128 y la transmisión vía internet (aparte de ser asíncrona -la A de ADSL-) tiene muchas velocidades diferentes, desde 28 kbps para un módem analógico de bajas prestaciones (como en muchas localidades del interior) o los 2560 kbps que ofrece en estos días un prestador gallego. Y hay más.
Después la nota sigue con unas consignas bastante traídas de los pelos. Dice que "aún hoy el acceso a la red está limitado por programas que a veces funcionan y otras no, y por cierto estándar de conocimiento que, en el futuro, deberá allanarse. Nadie necesita saber para encender el televisor".
Bueno, Mr. Lanatrón, eso no es cierto: mi vieja aún tiene problemas para encender el suyo. De hecho, recuerdo que no hace muchos años venía un televisor con dos controles, uno con todos los firuletes, y otro con sólo cinco botones: dos de volumen, dos para cambiar de canal, y el obvio de encendido/apagado (rojo y grandote).
Mucha gente no sabe usar su microondas más que para hacer café o recalentar la comida del mediodía, y puedo asegurar que hay quienes usan un sólo programa de lavado de su archimoderna lavadora. No quiero decir eso de mi vieja, porque ella usa dos.
Reto a Lanata a que me diga si sabe programar su VCR idóneamente (o el más moderno DVD-Reader). Podeti no puede, según ha confesado hace mucho.
Lanata sigue con una especie de explicación de qué es Second Life, y no me meto mucho porque no me metí nunca en Second Life.
La nota me aburrió bastante, porque no es más que la crónica de un argentino en Europa. O sea, un sapo de otro pozo, asombrado de que el tren llegue a horario (o no) o que la carne sea más cara que acá y que los edificios sean altos, y la gente pague sus impuestos.

Lanata, estás para otras cosas. Dejate de joder.