19 junio 2007

Malas compañias.

A menudo pienso en las diferentes clases de misantropía, y lo que ellas representan en las personas que conozco que detentan esa virtud ese defecto.
Algunos misántropos:
  1. Recelan y evitan a la gente anónima.
  2. Recelan y evitan a la gente anónima, y buena parte de la que no lo es.
  3. Recelan y evitan a cualquier persona.
  4. Les molesta el gentío callejero, pero no les cuesta trasladarse de un lugar a otro.
  5. Les molesta el gentío callejero, por lo que les cuesta mucho trasladarse de un lugar a otro.
  6. Les molesta el contacto físico con las personas, salvo unas pocas.
  7. Les molesta el contacto físico con cualquier persona.
  8. Son solitarios pero les da mucho miedo, en realidad, perder el contacto de cierta gente.
  9. Son solitarios por dentro, aunque por fuera vivan rodeados de gente.
  10. Temen la atención de las muchedumbres, pero no la escasa atención de un grupo mayormente benévolo.
  11. Temen la atención de las muchedumbres, incluso la escasa atención de un grupo mayormente benévolo.
  12. Son impenetrables, aunque pueden establecer una esponjosa urbanidad que los protege de preguntas personales.
  13. Son impenetrables, y no pueden evitar ladrar cada vez que alguien les pregunta algo personal.
  14. Son eminentemente solitarios, la presencia de terceros no los distrae ni les impide hacer "sus cosas".
  15. Son eminentemente solitarios, la presencia de terceros los distrae o les impide hacer "sus cosas".
  16. Son eminentemente solitarios, y el juicio ajeno les es irrelevante.
  17. Son eminentemente solitarios, y el juicio ajeno les es demasiado relevante.
  18. Tienen miedo de depender de alguien.
  19. Tienen miedo que alguien dependa de ellos.
  20. Ninguna de las anteriores.
Yo he pasado por varias etapas, y algunas ocurriendo en este mismo momento de mi vida. Siempre lo viví como un defecto de mi carácter (el mundo es, esencialmente, gregario) y nunca dejé de tener algo de culpa. Creo que en esto tiene mucho que ver la diatriba parental, que me mandaba "a jugar afuera" cuando me veían demasiado (entretenido y) solo.
Con el tiempo he llegado a darme cuenta -a pesar de lo paradójico que significa esto- que busco entre este grupo a la gente que me interesa. Suelen ser más difíciles las cosas, pero al final la gente solitaria termina teniendo conmigo más afinidades que la otra.
Tengo preferencias por algunos. También, algunos de ellos no me atraen para nada. Por ejemplo: no me gusta ser ése que el misántropo del tipo 8 elige como único contacto con el mundo. Me da miedo (porque tengo algo del 19).
Sin embargo, hace un tiempo, he dado con que se puede estar solo, acompañado. No digo de esa soledad del extranjero (o la del adolescente), en la que alguien se siente solo estando rodeado.
Me refiero a ese punto en la que alguien, siendo otro, es uno mismo. Y que nada más importe.
Como cuando estamos solos.