08 febrero 2007

Entropía

No me voy a detener demasiado en extenso en cuestiones como la termodinámica y sus diferentes leyes acá. Nada más voy a decir que existe una ley universal: si uno deja las cosas a su aire, tienden a empeorar.
En una especie de definición cortita, se puede decir que la entropía (el desorden) de un sistema siempre aumenta. Claro, se puede ordenar, nadie dice que no. Pero hacerlo implica siempre un consumo de energía que inevitablemente es mayor al orden que se dispensa. EL consumo de energía, muchachos y muchachas, es más desorden.
Ordenar mi casa implica ponerle un esfuerzo superior al que hice para desordenarla (¿quién no sabe eso? Un mugriento que no limpie nunca, tal vez).
Para subir un kilogramo de peso sólo tengo que mover las mandíbulas, pero para bajarlos correr, ir al gimnasio, etc. (Je, esa analogía no sirve, pero es cierta como la vida misma).

Lucho Bordegaray afirma eso por ahí, y yo tampoco tengo ganas de discutirle. Desde la Ley de Murphy (todo puede salir peor), hasta la comprobación empírica de que las cosas empeoran si uno no trasiega lo suficiente (yo solito genero más basura y desorden que una familia mediana), el mundo es una cosa en constante decaimiento.

Tengo una amiga, Mary (una verdadera alma anciana, al decir de Henry Miller), con quien hablo de las cosas más inverosímiles y cuya conversación es muy excitante apenas hablando de bueyes perdidos. Pero intentar hablar con ella de temas más personales suele dejarme perplejo.
Tiene el extraño don de escuchar, procesar lo que uno dice y devolvértelo sin cambiarlo demasiado, pero tan torcido de ángulo, que te quedas mirándolo como si fuera una cosa nueva. En realidad, el retorcido es uno. Ella sólo lo pone como es.

Hablábamos de eso, de la entropía.
-Si, creo que para mantener algo hay que ponerle esfuerzo -digo yo, haciéndome el pseudo físico-filósofo de cuarto de hora-.
-No sé que palabra es más fea -me dice Mary, como si no comprendiera bien de qué hablo o no me prestara atención- "mantener" o "esfuerzo"...
Parpadeo, sé a qué va, pero no le doy el brazo a torcer. Aparte, en este ajedrez verbal que siempre tenemos, acaba de dejarme la dama descubierta y lista para el jaque.
-Estoy aprendiendo que hay cosas que vale la pena mantener o "hacer el esfuerzo", -le digo con una semi sonrisa, creyendo que no sueno superado y que hay algo de astucia en mi frase-.
Silencio, parpadea, sonríe.
-No, querido, no creo que lo estés aprendiendo...
-...lo estás aceptando!
Jaque Mate.

Post obviamente dedicado a Mary, quien me enseñó a perdonarme.