19 enero 2007

Plagio, plagio!

Como asiduo visitante (y no tan comprante como deseo) de librerías, tiendas de libros y esas cosas que suelen ser afines a la lectura y sus derivados (bueno, con este criterio una óptica es un derivado de la lectura -Grr! tengo que visitar una pronto, pero a mi pesar, precisamente porque me cuesta cada vez más leer!-).
Digo, como consigné ut supra, que suelo mirotear mucho en locales de venta de libros. Y hace una par de días quedé pasmado.

Telefé. Sí, el Canal de la Pelotas editó un libro (ufff, esto va a costar tanto soltarlo como intentar que lo entiendan), basado en la novela de T.V. que adaptó la novela original de Dumas (padre) a la supuesta Argentina más o menos contemporánea.

Establezcamos los precedentes:

La novela original está entre las novelas más ricas que jamás se hayan escrito. Casi no deja costado sin explorar. No se asusta de negrura alguna.
Si "Cumbres Borrascosas" es el reflejo de las pasiones, mezquindades y anhelos contenidos, y de lo que eso hace sobre la psique de cada uno de los personajes, "El Conde de Montecristo" es su realización práctica. Es muchos Heathcliffs liberados de la represión. Todos haciéndose daño: moral, psíquica, física y materialmente, envenenados de venganza.
Veamos este elogio, y después pasemos a las adaptación de marras:
“Esto es una maravilla, el final de cada capítulo es un gancho como si [Alejandro] Dumas hubiese escrito para televisión. Bueno, el folletín tenía algo de eso. Si hasta le medían el rating porque si no vendían bien el periódico del día en que salía el capítulo al próximo número no lo ponían”.

La admirada guionista no es otra que Adriana Lorenzón, una de las responsables de la adaptación de la tira diaria.
No haré una crítica de la novela de Telefé. Primero, porque no la ví. Segundo, porque los que la vieron con sentido crítico, la mayoría, le aplauden más el fervor revisionista de los setenta, que cualquier otra cosa.
Vaya esta de muestra más independiente.

Ahora, muchachos, hacer el libro de la adaptación de televisión, es lisa y llanamente, plagio. El libro existe, se llama "El Conde de Montecristo" y lo escribió Alejandro Dumas, padre.
Ah, pero esa no habla del robo de bebés en la dictadura, y todo lo demás. Novelen Nunca Más, también.

Después, disponibles en librerías las versiones mexicanas, e iraquíes (Saddam vendría a ser Napoleón).