08 enero 2007

"La vida es una barca", dijo Calderón de la M...

Como este post, de hace dos días, puede usarse de materia previa, pasaré a dar mi opinión sobre la vida, así que prestar atención y callarse un rato.

Como dice severino, en un reply del post referenciado, Saramago (que lo tengo en stand-by para este verano, con "Ensayo sobre la ceguera", recomendado por mi amiga Apolonia) dice que no es que él sea pesimista, sino que el mundo es pésimo.
He leído a otros autores, y he concordado con ellos (Miller, Celine, Hemingway, Vian, Dostoievsky, y una larga lista donde pueden reclutarse cosas tan diversas como H. Hesse, Richard Bach, Kafka, Sartre, o el mismísimo Dr, Merde –Nietzsche-), y también creo que la vida es una mierda. Tengo mi propia sucesión de días y ciertas vivencias ocupándolas, como para escribir mis propios libros sobre el tema (claro, pero sin poseer la atildada suficiencia para contarlo).

Primera prueba de ello es la maldita entropía: si uno se queda quieto, inevitablemente decae. Si no te esfuerzas, el mundo se mete y te arruina el guiso, meándotelo desde el balcón de un penthouse.
Todo lo que estaba mal, empeorará. El desorden aumentará. Los recuerdos que no se usan, se desdibujan. La voz que más extrañas, se alejará. El amor eterno no soportará el mal aliento.

Lo único que tiene salvoconducto, es el status quo en el que el mal y la impiedad se sostienen y todo lo demás parece ir en retirada.
Entonces, primera conclusión: para que el mundo sea bueno, hay que cambiarlo. Misión de santos. Y el mundo siempre incorpora a los santos para sus fines: se ha matado por Baba Gandhi, y por Jesús. Por Mahoma y por el Papa. Dios parece necesitar de la espada y el cañón.

Para quienes crean que esta vida es maravillosa y se puede vivir en una especie de comedia musical, les recomiendo ver “La vida secreta de las palabras”, de Isabel Coixet. Prestar atención a la parte en la que la protagonista cuenta lo que el mundo ha hecho con los genocidios más importantes de siglo XX: el armenio, el judío, el balcánico (y no olvidar lo que pasó aquí, treinta mil muertos-desaparecidos, torturados en parrillas eléctricas, embarazadas fusiladas, niños robados): OLVIDARLOS. Millones de torturados, muertos, OLVIDADOS.

¿Porque? Porque el mundo está enfermo de una neurosis severa y maligna. Y todos, en mayor o menor medida, la compartimos.

Elegimos qué ver. Elegimos ir al cine a ver SAW 3 en la peatonal, con McDonalds incluído, pero ignoramos al niño que nos abre la puerta en Lavalle y Cerrito. Elegimos siempre la escasa parte de la realidad de la cual hacernos cargo, la nuestra, la del entorno que nos responde, y la del que no.
Elegimos sesgar los datos, la mentira piadosa, la verdad incompleta, el toma y daca, la compensación culposa, el costo-beneficio, el pago a cuenta, el daño calculado.

Y cuando todo se nos hace insoportable, y es dar la vida o matar, elegimos matar. “Y bueno, era él o yo”. En mi caso, dinamitar.

El precio por abrir el espectro es siempre alto. Adquirir visión periférica es caro. Nos cuesta y nuestra cobardía es infinita. Aún la mía, que presumo escribiendo esto.
Terminamos ocupados por los demás, más que por uno mismo. Y encima por gente que cree que la vida es bella, o una mierda, según cómo le fue ultimamente.

O solos.

O nos vamos del todo.

10 comentarios:

  1. Este post me resulto aburrido, asi que quizas sea un punto a tu favor, pero obviamente no comparto... y eso quizas sea otro punto a tu favor.

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  2. Fender: esto que escribiste es muy similar ( aunque con una mirada quizás más negativa o "realista", como la llaman ustedes, los pesismistas) sobre las cosas que me pasan con el problema del compromiso con uno mismo, y con los demás. Y con muchas más cosas. Volviendo de Tandil, en el auto escribí algo al respecto, pero como se parece mucho a lo tuyo, y vos lo decís mejor, no lo voy a publicar
    Como siempre, ponés un poco de luz en mi cabezota ( y no te digo nada en este cuadrito porque soy fiacuda y pachorrienta para el comentario, pero el cariño por las palabras está siempre presente)

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  3. Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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  4. Ah,pero mi opinion de que la vida es bella, nunca cambia. Ni siquiera con una depresión macuca dejé de pensar lo mismo ( lo que creía era que yo no podía disfrutarla, pero después me curé)
    Muy poca gente se da cuenta que las palabras Responsabilidad y Compromiso (con la forma que uno mismo elige para vivir) son palabras que llevan mucha alegría detrás

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  6. Respetado Fender:
    Me atrevo a traer una cita de Albert Camus (una de las personas que más influyó en mi manera de ver la vida): "La miseria me impidió creer que todo esté bien bajo el sol y en la historia; el sol me enseñó que la historia no lo es todo". Y no entiendo en esa frase al sol como metáfora de nada: el solo sol, esa cosa ardiente que nos ilumina, alcanza.
    Como contrapartida, podría parafrasear al mismo Camus y decir que "el sol me permite ver la miseria en la historia". Sin embargo, aun así, sin alicientes etéreos ni optimismos obstinados, le diré a usted hasta mañana, y le desearé buenos sueños y mejores despertares.

    (La eliminación del comentario anterior se debió a la detección tardía de una falta en el tipeado. Le aseguro que volverá a suceder.)

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  7. De tandil? Hubieras pasado por casa! :P

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  8. Nicolas: ES aburrido, pero por la misma guita te hubieras comprado un chupetín.

    María: gracias por los cariños omitidos y por los elogios expresados.
    Y sí, está lleno de optimistas depresivos...

    Lucho: La frase de Camus es excelente. Expresa perfectamente lo que siento. Pero debo decir que el Sol es un ente inanimado, que cumple con una función franca desde tiempos inmemoriales. Es regular en sus apariciones, y casi todo el mundo sabe como nanejarse con él.
    Casi todos sabemos que sus rayos queman, y unos pocos menos, que puede freir la electrónica de un satélite.
    No promete lo que no cumple. No se cansa, no tiene segundas intenciones, etc.
    Bah, ya me entendió.

    Nicolas (reloaded): le ibas a mostrar la piedra movediza? Daaaaaleeeee...

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  9. Yo ya no se si elijo q aprte d la relaidad qiero ver o se me ha descontrolado del todo la vision..

    ire al oculista

    beso

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  10. Y parece que es así nomás, Fender. El sol también tiene sus limitaciones, pero es lo que hay. Claro que también hay un amplio abanico de ofertas de lo que no hay pero sí tranquliza los nervios. Casualmente, los de más antigua fabricación de esos calmantes eran identificados con el mismísimo sol.
    Con su permiso, me pongo un rato a la sombra.

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