07 enero 2007

La gloriosa sensación de la derrota anticipada.

En realidad, creo ser una persona bastante realista. Pero hay quienes aseguran convencidos que soy un pesimista del orto.
Tendrá algo que ver mis bajas expectativas, no sé. Prefiero no cargar con mi confianza a los demás. Y no hacerme ilusiones (de este lado del mostrador).
En esto sigo la regla del Eclesiastés (a mi entender, el mejor de todos los libros del Antiguo Testamento): No esperes nada, y todo se te dará por añadidura.
Obviamente, en algún oscuro lugar de mi alma, esas expectativas existen y yacen amordazadas y bien atadas. Tengo tanta cancha para reprimir cualquier esperanza exacerbada, que ya nacen así, casi mudas y con la trompita encintada.
Queda la duda de si no provoco una especie de "efecto Pigmalión".
La cosa fluctúa algo con el ánimo. Después de todo, soy humano. Y el equivocarme provoca alegrías impensadas. A veces, las cosas más sencillas me alegran el día.


Bueno, tanto dar vueltas para terminar poniendo una canción:

"Roads"
Portishead

Ohh, can't anybody see
We've got a war to fight
Never found our way
Regardless of what they say

How can it feel, this wrong
From this moment
How can it feel, this wrong

Storm.. in the morning light
I feel
No more can I say
Frozen to myself

I got nobody on my side
And surely that ain't right
And surely that ain't right

Ohh, can't anybody see
We've got a war to fight
Never found our way
Regardless of what they say

How can it feel, this wrong
From this moment
How can it feel, this wrong

[INSTRUMENTAL]

How can it feel, this wrong
This moment
How can it feel, this wrong

Ohh, can't anybody see
We've got a war to fight
Never found our way
Regardless of what they say

How can it feel, this wrong
From this moment
How can it feel, this wrong

Y bueno, ya dije, no siempre soy la estrella más brillante del firmamento.