05 enero 2007

Cosmología interior.

La cosmología está pareciéndose cada vez más a la metafísica. Apoyada en los delirios más inverosímiles de la física teórica -cuántica, relativa, newtoniana, etc. y sus combinaciones- está imaginando posibles inicios y finales para el universo, uno más loco que el otro.
Dicen que la física sube penosamente la montaña del conocimiento, solo para descubrir que la metafísica hace rato está ahí, esperando.
No los voy a aburrir con algo denso y soporífero, denme la oportunidad y llegaremos a buen puerto.
Según el actual estado de la física teórica, con respecto a los modelos cosmológicos del final del universo (bah, eso dice mi escasa actualización sobre el tema), éste está cerrado, abierto o equilibrado.
En el dibujito, las cuatro lineas representan los valores de masa (materia bariónica) , es decir todas las cosas contenidas en el universo, desde las lejanas galaxias hasta mis miserables uñas, pasando por la materia oscura y las tetas de Scarlett Johansson.
(Aclaración: me refiero al dibujito ut supra, no a la foto de al lado).
Si es suficiente, la gravedad provocada por la masa del universo hará que un día se pierda el empuje dado por el Big Bang y se hundirá en sí mismo, como una piedra lanzada hacia arriba que pierde impulso. A esto se le llama "Big Crunch".
Si la cantidad de materia es insuficiente, el universo se expandirá por siempre hasta el momento que se desintegre la última particula atómica.
Si está equilibrado, la expansión seguirá reduciendose sin ser nunca cero: "durará para siempre, pero no un día más", al decir en el críptico lenguaje de los físicos teóricos.
Qué cosa.
Me parece la medida perfecta para el amor.





(Aclaración para los fanáticos de la física: he hecho algunas disgresiones en pos de la simplificación. A quejarse a la FIFA).
La foto de Scarlett se las robé a los amigos de Testosterona. Ladrón que roba a ladrón...