16/04/2013

Están tramando algo, pícaros.


"La moraleja de Fariña funciona a tantos niveles que a esta altura perdió todo sentido político mencionarlo, tanto si sos K como si no. Es tema para Infama."

Lo dije hace un rato en Facebook.

Que un tipo diga abiertamente que afanó para la Corona y no se pueda comprobar nada es casi un "vamolón", seas K o no.

Un rato antes, en Twitter.

Vi los videos de PPT y entiendo por qué le hicieron una cámara oculta, por qué lo rajaron de la Consultora y por qué está casado con Karina Olga. No entiendo otras cosas, pero a ver si me ayudan, porque está claro que no sirve ni pare espiar ese pibe:
  • Si lo que dice Fariña es verdad, como opositores dejaron una denuncia de ese calibre atada a la credibilidad de ese pescado podrido que es Fariña o lo que diga. Muy pícaros no estuvieron.
  • Si miente, son unos boludos más, porque igual salen a bancarlo. Tampoco soy muy pícaros.
  • Para los K, si es mentira, la sociedad cree abiertamente en la corruptibilidad del gobierno, tanto que un sainete como este, con estos personajes, les parece algo posible. Pícaros crédulos.
  • Para el militante K, sea verdad o mentira compartís la creencia de que no hay mucho trigo limpio y que mejor no hablar del tema y hacerse el gil, pero internamente sentís que estás siendo un poquito partícipe de la mierda, porque como leí por ahí: "¿qué carajo tiene que ver con nosotros un tipo como Fariña?". Yo lo traduciría a "¿cómo hace negocios un tarado como Fariña y nosotros, con pechera y todo, nos tenemos que meter la militancia en la uretra?". Me imagino a Larroque explicando la situación a los que no están prestando altos servicios a la Patria en Aerolíneas o algún organismo estatal. Pícaros dejados de lado.
  • Porque una cosa es compartir cartel hasta con un rata como Schoklender, que al final podía ser presentado como un atormentado parricida domeñado por el amor de Hebe, que con un pipiolo con rodete noventoso y que no puede hablar de tan puesto que está. Pícaros silenciosos pero ofendidos.
  • Como sociedad, que esta tontería de Fariña sea todo lo que tengamos y que sea suficiente para hacer un juicio moral instantáneo (el chabón es un pelotudo pero ningún boludo -San Marley- y CFK es una chorra sinvergüenza) y chaupichu, te dejo porque se me queman las tostadas que voy a comer mientras desayuno y me indigno escuchando a Víctor Hugo o Magdalena. Pícaros tinelistas.
  • Para el gobierno, porque las cosas están desbocadas, ya tienen demasiadas operaciones importantes en las escasas manos confiables, mientras que giles como Etchegaray, Pedraza, Tomada, Boudou, Vanderbroele, Núñez Carmona, Jaime y Fariña, cada uno en su justa medida y armoniosamente, están empezando a boquear o meter la pata hasta la coronilla, porque no pueden más de menemismo estructural. Cumplen órdenes, pero las cumplen mal, o peor. Pícaros de guantes grises.
  • El esfuerzo de Clarín por doblegar al Gobierno en su pulseada tuvo su recompensa al obligar a éste a buscar un Deux ex machina legal, intentando ser el gordito dueño de la pelota removiendo a toda la Justicia. Clarín demuestra que, con convicción y fuerza, podría demoler cualquier intento de defenderse del Gobierno ante un ataque a fondo en Tribunales. Hay tanto caso al que ponerle fichas, si uno mira las tapas de Clarín. Pícaros estratégicos.
  • Y para el resto, el aprendizaje es que Clarín le ganó una pulseada ahí en el único lugar en el que no puede perder. Juju ¿Estarán tomando nota los opositores, o simplemente no les cabe el acoso judicial? Pícaros vagos.
  • Entonces, si Clarín y la oposición tuvieran realmente ánimo destituyente 24/7, ¿por qué no impulsan algunas causas grandes de corrupción y obligan al Gobierno a huir hacia adelante, incluso dejándolo plebiscitarse antes del 2015 o, simplemente, socavando su credibilidad como hicieron con Isabel? Sólo les falta un Videla -democrático, tal vez. Uno que sea el depositario de todas las promesas a hacerse efectivas con el cambio de manos. Pícaros yo no fui.
  • Si, mientras, la oposición sólo juega al desgaste de CFK esperando que el grupo de ex peronistas y ex radicales armen algo que encuentre la coyuntura justa (trabajo de Clarín), ¿por qué no lo hacen ya? ¿Qué oscuro negocio hay también detrás de esa "prudencia"? ¿No están de acuerdo con que el Proyecto Nacional y Popular es corrupto y malo y se está afanando todo? ¿Qué esperan? Pícaros pacientes.
  • El Gobierno, ¿qué espera para demostrar que Fariña es un bocón sin suerte que habla porque tiene boca y alguna vez, en un asado, alguien le contó un mito urbano conspiranoico que él hizo propio? Pícaros silenciosos.
  • Hace tanto rato que el Gobierno, la oposición y los medios están ocupados en hacerle decir a otro lo que quieren que digan por ellos, que ninguno dice nada propio. La pelea por la agenda en la que otro dice lo que quiero que diga, pero que yo no diga nada. Pícaros listillos.
Un amigo me dijo que mi teoría se cae si, efectivamente, son todas falsas denuncias. Elijo, le digo, creer que algunas son verdaderas -ver el vaso medio lleno- en un alarde de pesimismo-paradoja. Lo mejor que puede pasar a estas denuncias es que -investigadas- sean falsas, pero prudentemente prefiero que se investigue, sea el Gobierno, Clarín o la oposición quienes "apoyen" a la Justicia. Soy así de prudente y pícaro..
Que nadie se caliente por dilucidar fehacientemente si Fariña es un pelotudo o no, me tiene desesperado.

05/04/2013

Desaparecidos en democracia: niños muertos en La Plata.

Dice @barcolman en su FB:
Hoy fué un día repleto de emociones, de esas que son imposibles definir en pocas palabras. Necesitabamos decir presente, sacarnos los vendajes de los ojos y ayudar, contener, acompañar, estar cerca...
Viví mucho el día de hoy... sentí, me emocioné, abracé, lloré... Les regalo una de las tantas historias que me hicieron estremecer en lo más profundo de mi alma, pero como todo lo que hago en mi vida... poniendole el corazón...
He ido mil veces a La Plata. Esa ciudad con aroma a libros, a juventud, a rebeldía, a alegría. Hoy fue distinto. Ojos brillantes, ropas mojadas, desolación, desesperación, perdida.
Apechugamos y empezamos, porque el corazón es grande y en los malos momentos se expande.
De pronto apareció ella. Castaña, de mediana altura, con la mirada de ese fin del mundo que llego.
Ella: Hola. Estoy desesperada.
Yo: Si lo sé. Me imagino. ¿En que te puedo asistir?
Ella: No, no te imaginas nada. ¿Podes devolverme la vida? Porque yo perdí todo. Y no hablo solo de cuestiones materiales, hablo de mi corazón. No encuentro a mi hija de tres meses.
Se hizo un silencio que fueron segundos y a mi me pareció toda una vida enterrada muy por debajo del agua.
Ella: Si, cuando empezó a subir el agua la agarre a mi bebita, intentando salir del agua. Pero me empezó a arrastrar y no quise, te lo juro, que no quise porque yo la parí, pero se me salió de los brazos, de las manos y se la llevo la corriente. Se me escurrió entre los dedos. Todavía la siento, pero no la encuentro. La vida ya no me importa, porque la perdí en una tormenta.
Entre lágrimas la abrazo, intento pasarle ahí toda mi fuerza. Pero también me pregunto: ¿qué hago? ¿Si con este abrazo su hija no va aparecer? Las palabras sobran y no alcanzan, no existen. Ella acepta lo poco que le puedo dar y me vuelvo pequeña frente a tanto vacío que no se llena con nada.

La Plata no es la misma, ni lo volverá a ser. Las perdidas superan los números, los milímetros, incluso a las personas, se perdieron corazones. Este creo es nuestro desafío como pueblo, sin banderías políticas, brindar contención a una ciudad arrasada por la inclemencia de lo inesperado y la aspereza de lo concreto.
En democracia, nos están diciendo que no hay niños muertos en la inundación de La Plata. YO LO ESCUCHÉ AYER: autoridades nacionales, provinciales y municipales diciendo que sólo hay muertos entre los veinte y noventa y pico. Conveniente.
Por otro lado, están diciendo que hay 109 víctimas en total, no las 51 que reconoce Scioli. ¿A quién creerle? Es un desastre, en todo sentido. "La primera víctima es la verdad", dicen que se dice en una guerra. Pero no hay guerra, hay una democracia cruel que olvida o esconde o ningunea a sus propias víctimas.
Otra vez nuestros "padres" nos evitan la verdad. Como durante la Dictadura, una verdad que los tiene como responsables directos: a unos más, a otros menos. Tapando los muertos con desinformación, con rostros preocupados, serios, eficaces. ¿Qué queda para los padres y los deudos de esas víctimas que no existen más, no están, no tienen entidad, los que son desaparecidos? Ya vendrá una ayuda, señora. Córrase al costado que están las cámaras de canal pepe mostrando la ayuda del argentino, tan solidario. Alguien que medique a la señora, pobre, miren cómo está. Un rivo, dale, sí, sí. De paso mandala a hacer unos trámites.
Se están cubriendo el culo. No sé que pasaría si se supiera la cifra exacta de niños muertos. La cosa está caliente, pero con las imágenes de rescatistas, gente ceñuda con chalecos y diligente para entregar bidones, por ahí la cosa se contiene y no pasa a mayores. Pero algo huele mal.
No hay posibilidad de que NO HAYAN MUERTO PERSONAS MENORES DE 20 AÑOS. Lo pensé ayer, pero elegí la duda razonable.
Hoy leyendo esto me pongo en lugar de la madre: salvar la vida de un niño o salvar la suya, aún queriendo morirse. Sola, con un metro sesenta de agua, levantando los brazos, llorando, asustada, sola, cansada. Ella se salvó, está viva, como los sobrevivientes de la ESMA, llenos de culpas autoimpuestas imposibles de explicar o redimir.
Mientras, unos eficaces políticos dan conferencias de prensa en las que no admiten más desaparecidos, más muertos. ¿Cómo, en el estado que está el Estado? ¿Alguien tiene siquiera la duda de que "cerraron" el número antes de que Once pareciera un accidente pueril y barato?
Los periodistas, esos grandes pelotudos que pululan a la sombra del poder, siguen callándose la boca. No van a decir nada mientras esto sea un mentira sostenible. NO CREERLES ES BUENO Y HASTA DESEABLE. No hay corpo ni opo, no hay nada, sólo cubrirse el culo mutuamente. Negocios y cubrirse el culo.
Esto es malo porque no hay Dictadura. Somos "nosotros", no "ellos", al margen de la pechera roja, azul o verde. Somos los que elegimos la verdad, el respeto, las leyes. NO SOMOS ESA MIERDA.
Ajá. Bueno, no.
TODO ES UNA MIERDA. LOS ARGENTINOS SOMOS MIERDA.

21/03/2013

Siete años de gracia.

Hoy siete años de esta boludez. Qué paciencia me tienen.

18/03/2013

Papanatas

Esta humilde columna de desactualidad y pobreza humana detesta cualquier intento de hacer parecer la designación de cierto señor de nacionalidad argentina como autoridad máxima de un culto (acá evito cualquier alusión directa para gambetear a Google) como un avance o mejora en algo que tenga que ver con este país atrasado, subdesarrollado, voluble y supersticioso llamado Argentina.
Seguiremos siendo los mismos insoportables estúpidos que hacen todo lo posible por fracasar como seres humanos, una especie de avanzadilla de la Humanidad hacia su destrucción.
Sobre el tema no les voy a decir nada nuevo, les voy a linkear lo de Caparrós, que lo dice todo y ya.

01/02/2013

Diez años.



  • Ponele que tomás un tren y si no choca contra la estación, no se lleva puestos colectivos, no descarrila, no te caés de arriba del vagón del que te tuviste que trepar para que no te descuenten el día porque vienen hasta las pelotas o que no te pungueen, igual tenés que pasar por todo eso cada vez que viajes. Todos los días.
  • Ponele que podés tomar subte en vez del tren: están en iguales o peores condiciones, salvo que ahí es culpa de Macri, claro. Que el subte no pueda chocar colectivos es un logro K, no confundirse, por eso soterrarán algún día el Sarmiento.
  • Ponele que tenés celular. Sos el boludo ideal: te facturan cualquier cosa, lo que se les ocurra, nadie controla. Te cargan servicios, te facturan SMS que te mandan a vos por servicios que te suscribe Montoto (que es socio de la prestadora telefónica), mientras el servicio anda cada vez peor, si es que anda. Un día, cansado, decidís darte de baja. JajahahajahAJajAJAhakjajhajaAJJAjajaja. Qué boludo sos.
  • Ponele que tenés la suerte, como tuve yo, de ajustarte el cinturón y poder salir de vacaciones (en auto, porque los pasajes de ómnibus y aviones -como no hay trenes, el medio más barato y popular- están tan caros que te obligan a usarlo), y entonces vas a una provincia petrolera como Chubut, re promocionada turísticamente y te encontrás con que no hay combustible. O vas al Norte, a Salta ponele, provincia petrolera también, y tampoco. O Córdoba, que no es petrolera pero es la segunda provincia turística, y tampoco. Pero está lleno de opas festejando no sabés qué con YPF. Eso sí: hay que agradecer que cuando tengan nafta, tengan la que tu auto use, también. La ecología no es importante, así que la nafta con plomo es lo que vas a encontrar si tenés suerte.
  • Ponele que te quedás en casa pero ni hablar de aire acondicionado, sólo ventilador y patas en el fuentón: no hay luz. Alguien bajó la palanca. Ni agua ni luz. Ni siquiera tenés que quejarte de no tener ascensor si vivís en un piso 10 con el techo dando a la terraza con 39º de térmica. Quejate si estás en un hospital sin energía, en las manos de Dios, que no existirá pero seguro se preocupa más.
  • Ponele que no sos un privilegiado que vive en Capital, uno nacido en cuna de oro. Naciste en Lanús o en Berazategui. Cada vez que salís a la calle rezás catorce padrenuestros aunque seas ateo o musulmán. Relojeás a todo el mundo, tenés hasta que preocuparte de llevar algo de dinero que sea convincente porque no vaya a ser cosa que el chorro tenga el tiempo suficiente para apretarte por sólo tener encima veinte mugrientos pesos. Y no te digo nada si el que sale es tu hijo, a la escuela.
  • Ponele que sos un empresario re serio: pagás incluso más que los convenios, tenés productos competitivos, le ponés el hombro al país pagando todos los impuestos, hacés inversiones arriesgadas y te va más o menos, pero te va. Sos austero, vivís en la misma casa hace años, tu auto tiene unos cinco años. Por supuesto, no sos financieramente una maravilla: si tonguearas, negrearas y apretaras, serías rico, muy rico. Ahorraste para por fin conocer Italia, la tierra de tus abuelos: vas a la AFIP para sacar unas divisas para irte de vacaciones, como ciudadano del mundo, y no. No. NO, te dijeron, basta de insistir. En cambio, si sos de La Cámpora, todo joya, nunca taxi, liso liso: cobrás quince lucas (si sos un pinche, no todos son CEOs de Aerolíneas) y no tenés que demostrar gastos, con tal de que pagues Ganancias. Un duque.
  • Ponele que tenés un familiar (o vos estás) con una enfermedad rara, terminal y poco conocida y Moreno te cierra la importación de monodrogas o insumos básicos que no están contemplados en sus soberbias disposiciones.
  • Ponele que sos un asalariado al que el sueldo le sube por la escalera mientras los precios le suben en cohete.
  • Ponele que, encima de todo eso, te dicen que la culpa de todo es de Macri o de Clarín.
  • Ponele que un día no aguantás más.
  • Ponele que no hay nadie más.
  • ¿Qué hacés?


22/01/2013

La incapacidad.

Me puedo definir más por mis incapacidades que por sus opuestos, porque las cosas para las que soy hábil no las conozco del todo, ni aún sus límites; pero me es imposible andar por la vida diciendo "no soy esto", "no puedo hacer aquello", "soy un croto en eso".
Menos mal que tengo un blog.

  • No soy bueno para recordar secuencias.
  • Me cuesta recordar nombres.
  • Me es difícil recordar fechas.
  • Tengo memoria selectiva, y generalmente recuerda cosas inútiles o inaplicables.
  • No tengo buena memoria, para qué abundar.
  • Estoy enojado -prácticamente de niño- con la gran mayoría del género humano.
  • Soy -fui- hipersensible a los demás y muy crédulo, sumado a que hay exacerbados y/o malintencionados. Los filtros que puse para bajar esa hipersensibilidad se fueron de rosca y terminaron dejándome bastante incapacitado para reaccionar a cuestiones emocionales realmente importantes, propias y de mis afectos. 
  • Me volví incrédulo.
  • Tengo que poner en una ecuación lo que les pasa a los demás, incluso desde su punto de vista. Eso me lleva tiempo -salvo para tres o cuatro personas- entonces soy -parezco- poco espontáneo.
  • Me creé una rutina-show (parte del filtro de más arriba) de hombre arisco, pocas pulgas y algo torpe porque eso lo entienden todos muy bien y me facilita la vida. He intentado otras aproximaciones al contacto humano con resultados variopintos y sin coherencia alguna, pero noté que mejoro bastante en la consideración ajena después de caer de bruces de entrada. Controlo los daños antes; que bajen las expectativas, después soy un tipo bastante pasable. Para ciertas personas, que son las que me suelen interesar.
  • Romperme las bolas fácil con ciertas biarazas de la gente no me ayuda con la interacción.
  • Siento que las opciones que yo evalué y descarté impregnan a las personas que sí las eligieron y las evito porque frecuentarlas es retroceder. Más distancia cuánto más lejos de mí están esas decisiones.
  • Eso me da un aire de soberbia que detesta mucha gente de mí, pero generalmente es la que no me importa, aunque no siempre le pego con eso y tampoco ayuda.
  • Tengo tendencia a irme para adentro, y mis pasiones son (casi) todas solitarias.
  • No tengo espíritu de equipo.
  • Las revoluciones me encantan, pero por sí mismas. Viviría en revolución contra las revoluciones anteriores.
  • Sin embargo, me alejaría para siempre de las revoluciones, si pudiera.
  • Soy de los realistas que descreen de Murphy como una ley ineludible, y es mucho peor.
  • Tengo tendencia a pensar mal, por recelo -sobre todo de mí mismo. De hecho, soy mi modelo de humanidad y de ahí mi negativa a desistir del enojo.
  • Les tengo una paciencia de santo a resolver cuestiones que parecen tontísimas; entonces, parece que pierdo el tiempo.
  • Pierdo el tiempo.
  • Abuso de la razón, forzándome emocionalmente a comprenderla y adoptarla, no siempre con resultados positivos o algún resultado.
  • Todas mis decisiones están sujetas a revisión, lo que me hace un poco incoherente para los que toman decisiones de una vez para siempre. 
  • Las lealtades se revisan todavía más habitualmente.
  • El ensayo/error hace que me equivoque seguido.
  • La única esperanza es estadística. La moneda puede caer 100 veces de canto, también. No jodan con certezas.
  • Poner a prueba, forzar los límites y reducir al absurdo.
  • Sobre un tema determinado, pensar en todas las aristas, incluso las que no me gustan o las peores para mí, las que más daño me hacen. 
  • Pierdo más tiempo y energía, porque abruma la cantidad de cuestiones que le pueden salir mal a un tipo como yo.
  • Mientras no encuentro una solución universal a un problema, dejo de hacer lo eventual para ir tirando con el tema y postergar. Tengo un montón de pequeñas soluciones que revisar que no tienen nada que ver o no (no lo sé) y pierdo el tiempo.
  • Pienso demasiado.

Crisis.




























Estoy vivo.




























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